Por Oriana Rivas – Panampost.com

La evacuación desde el aeropuerto de Kabul se hará hasta el 31 de agosto. Así lo informó el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en sus últimas declaraciones. La posible extensión que mencionó en días recientes quedó descartada, por lo tanto, más de 5000 soldados en Afganistán, así como las unidades de inteligencia dentro y fuera de EE. UU. deberán agilizar el operativo. Nada fácil si tomamos en cuenta que posiblemente las cifras de evacuados —comunicadas por la Casa Blanca— estén equivocadas y sean mucho menores.

Este martes, el mandatario demócrata aseguró que más de 70000 personas han sido evacuadas «desde que comenzó la misión». Pero un cable filtrado da cuenta que el número real está muy por debajo. Para completar el escenario, la mayoría serían ciudadanos afganos y no estadounidenses. Alex Ward, periodista en la fuente de seguridad nacional en Político fue quien reveló dicha información.

El número real sería de 26582 personas que han lograron sacar de Afganistán desde que comenzó la evacuación hasta el 23 de agosto a las 15:00 horas (ET). Si los clasificamos por país de origen, los estadounidenses apenas llegan a 4407. Por su parte, los ciudadanos afganos representan 21533. Y los nacionales de terceros países 642.

La situación dentro del Aeropuerto Internacional Hamid Karzai de Kabul sigue siendo alarmante. Allí habrían unas 13000 personas que esperan subir a alguno de los 128 vuelos planificados para las próximas 48 horas, según el reporte. Se explica entonces por qué el Departamento de Defensa habilitó hace dos días vuelos comerciales para trasladar a tal volumen de gente. Sin embargo, esa cuota se queda corta. Hasta el 22 de agosto estaban confirmados tan solo 18 viajes de empresas privadas.

Identificaron refugiados con nexos talibanes

La cantidad de afganos que llegarán no solo a EE. UU., sino a muchos otros países es preocupante. La responsabilidad ha sido atribuida al propio Biden por ejecutar un operativo carente de planificación. Los propios afganos han sido críticos. La famosa periodista Clarissa Ward, quien entrevistó a talibanes en Kabul, recogió el testimonio de un ciudadano que tenía14 horas esperando en el aeropuerto, durmiendo en el piso, cerca de un avión estadounidense. «Es un insulto a la dignidad humana… no sé por qué los estadounidenses están haciendo esto». Es una pregunta que muchas personas se hacen en todo el mundo.

Los afganos sufren y también los países que comienzan a recibirlos porque los fundamentalistas estarían aprovechando esta oleada migratoria para infiltrarse en otras naciones. De ahí la alarma. Para comprobarlo está un caso en Reino Unido, donde una persona estaba en la lista de vigilancia de prohibición de vuelos pero de igual manera logró viajar hasta Birmingham, Inglaterra. Autoridades dijeron que fue sometido a una investigación y no fue considerada una persona de interés. Por lo tanto, entró al país europeo, según BBC. El secretario del Interior, Nick Thomas-Symonds dijo lo siguiente:

«Una estrategia de salida organizada habría asegurado que los controles necesarios estuvieran en su lugar, por lo que este tipo de lapsus no podría ocurrir».

Francia detuvo a un afgano a raíz de una investigación sobre vínculos con los talibanes. El sujeto ayudó en la evacuación de los franceses de Afganistán «en un momento increíblemente tenso y probablemente salvó vidas». Pero tuvo «vínculos con los talibanes, en algún momento», dijo el ministro del Interior francés, Gerald Darmanin. En efecto, el hombre dijo que había trabajado como jefe armado de un puesto de control talibán en Kabul.

Washington está consciente del daño colateral producto de una retirada mal planificada. Hasta ahora se calcula que «0,5 % o más» de los refugiados afganos tiene conexiones cuestionables, según testimonios de funcionarios norteamericanos. El temor de muchos gobierno y ciudadanos no es infundado.

Instalaciones de refugio en condiciones infrahumanas

¿Existe un plan bien definido para proceder con los refugiados? No hay respuesta para esa interrogante pero sí muchas dudas. Hasta ahora se sabe que los evacuados serían procesados ​​en bases estadounidenses, incluidas las de Qatar, Alemania, Kuwait y España.

Otros países podrían recibir grupos de ciudadanos afganos, como Colombia. Según los datos obtenidos por el periodista Alex Ward, Dinamarca no acogerá temporalmente a los solicitantes de visas SIV de EE. UU. Holanda recibirá unas 2000 personas durante 60 días. Por su parte, la base Fort Bliss en Texas tiene la tarea de expandirse para alojar 13000 personas, pero está «retrasada» en las adecuaciones.

Mientras tanto, comienzan a filtrarse informaciones sobre las dantescas condiciones de la base ubicada en Qatar.

«Hoy es un día húmedo. El lugar donde se alojan los afganos es un infierno. La basura, la orina, la materia fecal, los líquidos derramados y el vómito cubren los pisos».

«Pasé una hora allí recogiendo basura… casi asfixiado».

«Llegó otro vuelo y no hay recursos para solucionar el problema de saneamiento».

Las frases pertenecen a un correo electrónico enviado por el agente especial supervisor Colin Sullivan con el asunto «Condiciones espantosas en Doha». Los destinarios fueron funcionarios del Departamento de Estado y del Pentágono, indicó Axios.

Así que el tema se torna turbio, complicado y controversial. EE. UU. acepta más ciudadanos afganos de los que puede y menos estadounidenses logran volver a sus hogares. En el medio, la logística quedó relegada. Queda menos de una semana para que se cumpla el plazo de evacuación y el mundo mira atento cómo Joe Biden va a solucionar una crisis que era evitable.

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