Fuente: La Gaceta de la Iberoesfera

Ante la cruenta represión desatada por la dictadura cubana contra quienes se han expresado exigiendo libertad, Antony Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos, escribió este lunes en su cuenta de Twitter que su país «apoya a las democracias de todo el mundo que están hablando con una sola voz para condenar los arrestos y detenciones masivas de manifestantes en Cuba. Nos unimos a nuestros socios para pedir al gobierno cubano que respete los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos los cubanos». 

El funcionario (jefe de la diplomacia estadounidense) se refiere a la declaración conjunta sobre Cuba, que condena los crímenes y abusos contra los manifestantes del pasado 11 de julio y días sucesivos, así como contra quienes publicaron en redes sociales videos y fotos de estas protestas legítimas y pacíficas, atacadas brutalmente por las fuerzas represivas del régimen de La Habana. 

En la declaración -suscrita por 21 países y donde no aparece el gobierno socialista de España- los ministros de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, Austria, Brasil, Colombia, Croacia, Chipre, República Checa, Ecuador, Estonia, Guatemala, Grecia, Honduras, Israel, Letonia, Lituania, Kosovo, Montenegro, Macedonia del Norte, Polonia, República de Corea y Ucrania, condenan los «arrestos y detenciones masivas de manifestantes en Cuba» y exhortan «al gobierno [régimen comunista de Cuba] a respetar los derechos y libertades universales del pueblo de Cuba, incluido el libre flujo de información a todos los cubanos». 

El documento deja claro que el pasado 11 de julio «decenas de miles de ciudadanos cubanos participaron en manifestaciones pacíficas en todo el país para protestar por el deterioro de las condiciones de vida y exigir cambios. Ejercieron las libertades universales de expresión y reunión, consagradas en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Carta Democrática Interamericana y la Convención Europea de Derechos Humanos«.

Libertad de prensa y acceso a Internet 

Los cancilleres hacen un llamado al régimen cubano para que «respete los derechos y libertades» y los cubanos puedan expresarse «sin temor a ser arrestados y detenidos». Asimismo pide sean liberados los que ciudadanos «detenidos por ejercer su derecho a protestar pacíficamente«. 

«Hacemos un llamado por la libertad de prensa y por la restauración total del acceso a Internet, lo que permite que las economías y las sociedades prosperen. Instamos al gobierno cubano a que escuche las voces y demandas del pueblo cubano. La comunidad internacional no vacilará en su apoyo al pueblo cubano y a todos aquellos que defienden las libertades básicas que todas las personas merecen», concluye el texto. 

24 horas después de hacerse pública esta declaración conjunta, Blinken emitió un comunicado de prensa expresando la preocupación de Estados Unidos y otras naciones por la situación en la isla y reiterando su apoyo al pueblo cubano. 

«A partir del 11 de julio, decenas de miles de cubanos en toda la isla salieron a las calles para exigir pacíficamente sus libertades fundamentales y un futuro mejor. El gobierno cubano respondió con violencia. Hoy, las democracias de todo el mundo se están uniendo para apoyar al pueblo cubano, pidiendo al gobierno que respete las demandas de derechos humanos universales», manifestó el secretario de Estado en referencia a la declaración conjunta en apoyo a quienes exigen libertad en la isla y a la cual no se ha sumado el gobierno español. 

Detenciones arbitrarias y juicios sumarios secretos

Blinken, citando las palabras del mandatario estadounidense, Joe Biden, reconoció que «el pueblo cubano hizo un llamado de atención a la libertad«, pero que la respuesta del régimen ha consistido en no reconocer «las voces de su propio pueblo» y sofocarlas «aún más a través de detenciones arbitrarias y juicios sumarios secretos que carecen de las garantías del debido proceso».

«Estados Unidos continuará apoyando el deseo de libertad del pueblo cubano y de determinar su propio futuro. Esta declaración conjunta demuestra que el pueblo cubano no está solo en sus aspiraciones. Estados Unidos y la comunidad internacional continuarán brindando apoyo al pueblo cubano en su búsqueda de ejercer esos derechos humanos y libertades universales a los que todas las personas tienen derecho», recalcó. 

El 12 de julio, un día después del levantamiento popular en Cuba, Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, en una rueda de prensa dijo que «la situación en Cuba no estaba en el orden del día del Consejo, ya que los acontecimientos en la Isla se venían desarrollando en las últimas horas». 

«Según fuentes europeas, Borrell [PSOE, Partido Socialista Obrero Español] mencionó en el Consejo de Exteriores la situación en Cuba «sin explayarse», «sin pronunciarse» y sin valorar «de manera muy adjetiva» ni «en profundidad», reportó la agencia de noticias Efe.  

La izquierda española no reconoce que en Cuba hay dictadura  

Mientras en Cuba el régimen arrestaba, golpeaba y asesinaba a los manifestantes pacíficos, la cuenta de Twitter de Borrell no se hizo eco de la grave situación en la isla. Por esos días recordó el genocidio de Srebrenica en julio de 1995, elogió las elecciones parlamentarias en Moldavia, felicitó a Gerd Müller -ministro de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania- por su elección como nuevo director de la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y destacó la misión de adiestramiento militar en Mozambique (EUTM Mozambique) lanzada por la la UE para capacitar y apoyar a las fuerzas armadas del país en la protección de la población civil y el restablecimiento de la seguridad en la provincia de Cabo Delgado. Pero la represión en Cuba no tuvo espacio.

Pedro Sánchez, el PSOE y Unidas Podemos tampoco se han manifestado explícitamente en favor del derecho a la libertad del pueblo cubano. Mientras miles de ciudadanos, a pesar de la violencia gubernamental, salieron en más de 20 ciudades a gritar «libertad, no tenemos miedo, abajo la dictadura», Pablo Echenique (portavoz del Grupo UP-EC-GeC en el Congreso de los Diputados) se negó a condenar la reprimenda castrista. 

«No considero al gobierno cubano una dictadura», dijo Aina Vida,en rueda de prensa desde el Congreso de los Diputados. Y en el programa La noche 24Alejandra Jacinto, portavoz adjunta de Podemos en la Asamblea de Madrid, también negó que Cuba fuera una dictadura: «Lo que planteamos es acabar con el bloqueo que tienen países como EEUU e Israel».

A la promoción del discurso del «bloqueo», con el cual Podemos y otros aliados de la dictadura cubana intentan paliar la cruenta represión, se sumó Enrique Santiago, diputado de esta misma formación de extrema izquierda: «Cuba está aguantando el más duro bloqueo de la historia, medida contraria al derecho internacional que impide llegada de alimentos, material sanitario y recursos financieros. La más eficaz ayuda humanitaria es cumplir las resoluciones de Naciones Unidas y levantar ya el bloqueo». 

A esto respondió Daniel Lacalle: «La mentira del «bloqueo» a Cuba solo es una excusa para que la izquierda, que se pasa el día hablando de «democracia», continúe blanqueando a la dictadura asesina», explicó en Twitter el renombrado economista y colocó datos que demuestran los tratados comerciales de Cuba con más de 90 países», incluyendo a Estados Unidos, que, contrariadamente a la falacia del embargo -al que la izquierda nombra «bloqueo»- es uno los «principales socios comerciales» de la isla.

Hermann Tertsch: la posición de Vox  

Ante la ausencia de la firma del canciller de Pedro Sánchez en la declaración conjunta de 21 países en contra de la represión castrista, el periodista y político español Hermann Tertsch respondió: «El gobierno español está cautivo de sus vínculos con La Habana y Caracas, muchos de ellos tremendamente comprometedores por criminales. Véase el saqueo de PDVSA [Petróleos de Venezuela SA, la empresa estatal venezolana que explota y mercadea el petróleo venezolano]”. 

Tertsch denunció que «el gobierno español tanto por PSOE [Partido Socialista Obrero Español], PCE [Partido Comunista de España] como Podemos [extrema izquierda], están plenamente integrados en las operaciones criminales del Foro de Sao Paulo para desestabilizar unos países y blanquear a Cuba y a Venezuela. Una de sus piezas principales en estas operaciones es Josep Borrell [Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad]». 

«Vox tiene que denunciar toda esta infame constelación de supuestos demócratas europeos con criminales comunistas americanos. Y a través de la Carta de Madrid ir hacia una cada vez mayor movilización de las fuerzas que realmente quieren dar esta batalla por la libertad contra los comunistas y no están como ciertas fuerzas centristas plenamente implicadas en la complicidad con la socialdemocracia en salvar las dictaduras de Cuba y de Venezuela», concluyó el eurodiputado de Vox. 

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