Traducido de LifeSiteNews.com por Tierrapura.org

La ONU está a un paso de pedir abiertamente la legalización del infanticidio de “recién nacidos», declaró la activista provida local Sara Larín.

 La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos está manipulando la información sobre un caso de infanticidio para intentar legalizar el aborto, denunció una líder provida salvadoreña.

La Agencia Católica Nueva informó que después de que Marina de los Ángeles Portillo, una madre condenada por infanticidio, fuera puesta en libertad condicional, la ONU pro-aborto alegó que había sido encarcelada por un aborto.

La activista provida Sara Larín, fundadora de la organización provida Fundación VIDA SV de El Salvador, condenó a la ONU por difundir deliberadamente información falsa.

«Es completamente insólito y despreciable -dijo- que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) utilice la salida de prisión de Marina de los Ángeles Portillo en libertad condicional para presionar a El Salvador sobre el aborto».

La OACDH (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos), afirmó que el caso era «una complicación obstétrica», pero en realidad «la recién nacida fue encontrada estrangulada con calcetines, uno en la boca y el otro atado al cuello con un doble nudo», explicó Larín.

En mayo de 2007, la policía descubrió a la hija de Portillo con un calcetín blanco en la boca y sobre las fosas nasales, mientras que otro calcetín estaba anudado dos veces alrededor de su cuello. El cadáver del bebé estaba envuelto en una manta y metido en una bolsa de plástico negra. VIDA SV informó que «el médico forense determinó que la causa de su muerte fue asfixia por estrangulamiento».

El 1 de noviembre de 2007, Portillo fue declarada culpable del asesinato de su hija y condenada a 35 años de cárcel. En su página web, VIDA SV explicó que la libertad condicional anticipada de Portillo no significa que se haya demostrado su inocencia. La libertad condicional es algo que pueden adquirir todos los reclusos si cumplen los requisitos de la ley.

Actualmente, El Salvador protege a los bebés no nacidos en el vientre materno, reconociendo que todo ser humano es «una persona humana desde el momento de la concepción». El castigo por abortar puede suponer de dos a ocho años de cárcel; sin embargo, los jueces suelen aplicar penas alternas. En este momento, no hay ninguna mujer encarcelada por este delito.

La oficina de la ONU pidió a El Salvador «que continúe la revisión de los casos en los que se ha detenido a mujeres por delitos relacionados con emergencias obstétricas y que armonice la legislación sobre el aborto de acuerdo con las normas de derechos humanos para evitar nuevos encarcelamientos».

En respuesta, Larín comentó: «Lo que es verdaderamente intolerable es la complicidad de los funcionarios de las Naciones Unidas en el debilitamiento del estado de derecho en El Salvador, presionando al país para dejar impunes crímenes increíblemente crueles contra bebés indefensos.»

«La ONU está a un paso de pedir abiertamente la legalización del infanticidio de recién nacidos», afirmó.

Este no es el primer intento de manipular casos de asesinato para promover la causa del aborto en El Salvador. En 2008, un caso involucró a una madre que asesinó a su bebé, pero alegó que era un aborto espontáneo. Los funcionarios determinaron que la causa de la muerte fue «asfixia por inhalación de heces y desangramiento por la forma violenta en que le arrancaron el cordón umbilical de la base».

La madre fue condenada a 30 años de prisión, pero murió de cáncer dos años después. Los activistas del aborto intentaron utilizar este caso para impulsar el aborto, alegando que la madre fue encarcelada por haber abortado.

Otra mujer, Sara Rogel, fue recientemente puesta en libertad condicional tras ser condenada por el asesinato de su hijo. Los principales medios de comunicación afirmaron que había sido encarcelada por haber abortado.

«En pocas horas los titulares de los comunicados de prensa de la CNN en español, del diario español El País y de la Deutsche Welle (DW) afirmaban que Sara Rogel había sido condenada y puesta en libertad por haber abortado, lo que es una completa mentira», dijo Larín.

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