Fuente: eldiestro.es

El abogado alemán Reiner Fuellmich, que fue el que destapó y denunció a Volkswagen en el caso de los convertidores catalíticos manipulados en los vehículos, ha anunciado que cientos de médicos y abogados se han unido para presentar una demanda por crímenes de lesa humanidad, tal y como informa el digital ‘The Gateway Pundit’.

Este grupo afirma que las pruebas utilizadas para identificar el COVID-19 eran defectuosas y se utilizaron para cometer crímenes de lesa humanidad, asimismo manifiestan que la  prueba de PCR nunca fue diseñada para detectar patógenos y es casi 100% inexacta a los 35 ciclos. Todas las pruebas de PCR supervisadas por los CDC se establecen en 37 a 45 ciclos. El CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades del Gobierno de los EE.UU.) reconoce que las pruebas de más de 28 ciclos no están permitidas para obtener un resultado positivo confiable.

En la noticia, que puedes leer en este enlace, se dice además que la vacuna “experimental” viola los 10 códigos de Nuremberg, que conllevan la pena de muerte para quienes intenten infringir estas leyes internacionales. Igualmente apelan al artículo 32 de la Convención de Ginebra de 1949, en el que se prohíbe “la mutilación y los experimentos médicos o científicos no necesarios para el tratamiento médico de una persona protegida”.

No sabemos dónde llegará esta denuncia, pero lo que sí podemos decir es que el abogado alemán Reiner Fuellmich ni es un loco ni un temerario, por lo que cuando plantea una demanda de este tipo es porque tiene poderosas razones para que esta prospere.

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