Por Gabriela Moreno – Panampost.com

“Si tomamos el poder, no lo vamos a dejar”. Apenas se filtró ese audio tajante y prepotente del congresista elector Guillermo Bermejo del partido Perú Libre hundió al candidato presidencial de la tolda izquierdista, Pedro Castillo. La encuesta de Datum Internacional hecha entre el 25 y 27 de mayo con un nivel de confianza de 95 % arroja que 48 % de los peruanos opina que buscarán perpetuarse si ganan el balotaje donde se medirán con Keiko Fujimori.

La imprudencia tiene un precio. El maestro que aspira a la Casa de Pizarro ya está pagando la de su compañero de fracción, porque el estudio hecho con una muestra de 1201 participantes también descubre que la abandera de Fuerza Popular está “más cerca que nunca de Pedro Castillo, al subir de 40,1 % a 41,7 % y su rival caer de 45,5 % a 42,6 %”, según publicó Gestión.

Las proyecciones de lo que sucederá en la segunda vuelta del 6 de junio confirman que el final será reñido. De acuerdo con estos estudios, ambos candidatos a la presidencia están virtualmente empatados: solo 0,9 puntos porcentuales los separan, divulga el medio.

Una parte de los votos perdidos por el candidato de la izquierda migran a su contendora. De la misma forma, otra porción engrosa la fila de quienes planean votar blanco o viciado. En un evento comicial de esta naturaleza, este es un sector crucial, que creció de 14,4 % a 15,7 % en una semana.

Una de las causas de este cambio en la intención de voto sería el debate de equipos técnicos que se realizó el pasado domingo. Un 61 % de encuestados dijo haber seguido la polémica, frente a un 39 % que señaló lo contrario.

Entre quienes admitieron haber visto el debate, un 54 % consideró que ganó el equipo técnico de Fuerza Popular. Sin embargo, el encuentro también arrojó otras lecturas, pues un 26 % opinó que quien venció fue Perú Libre. Sumado a ello, un 18 % señaló que hubo empate o sencillamente no ganó ninguno.

Un avance afortunado

El avance de Fujimori en el sondeo se atribuye a su crecimiento en la capital. La candidata multiplica su apoyo de 51,5 % hasta 57,3 %. Otro aumento importante se registra en el oriente, donde llegó a 47,2 %.

La favorece que todos los hermanos Fujimori —Hiro, Sachi y Kenji— están en campaña por ella.  Desde sus redes sociales publican videos con advertencias sobre el peligro del izquierdista Pedro Castillo.

Sachi Fujimori es quien viaja a las provincias en busca de votos. Desarrolla esta labor ante el impedimento judicial de su hermana mayor para salir de Lima, debido a las investigaciones abiertas en el Ministerio Público por supuesto lavado de activos. Un respaldo que hace honor a su nombre: “Afortunada”.

En picada en todos partes

Quien quizá no se sienta igual de bienaventurado es Castillo. Hoy se evidencia la mengua del apoyo a su candidatura a menos de una semana de los comicios. Una merma extendida en los sectores populares que vociferó dominar por ser un aspirante de “pueblo”.

Ahí, en esas zonas, su nombre también perdió fuerza. Fujimori ascendió de 36,3 % a 41,4 % en el segmento D —de los más vulnerables— por primera vez en lo que va de esta etapa de la campaña, arrebatándole el liderazgo.

El escenario se repite en el estrato E, donde Fujimori trepó de 26,5 % a 30,4 %. En esa misma línea también sube en el centro y en el sur. Asimismo, su nombre también se desinfla y retrocede en Lima, donde pasó de 33,3 % a 27 %, así como en el norte, donde cayó a 40,3 %.

La esperanza de Castillo ahora es el ritual de cuatro chamanes con la planta wachuma en una ladera pedregosa de Lima. Allí —al ritmo de instrumentos musicales con trajes coloridos y rodeados de incienso— predicen la victoria de un “caballero” porque Waldemar Cerrón, hermano del secretario general de su partido, aseguró que “el partido no es de Pedro Castillo”. El video sacude Twitter y ventila las diferencias internas entre los “hermanos de lucha”.

Boicoteo cruel

En el mismo estudio, Datum también cotejó el impacto de la crueldad de Sendero Luminoso. La compañía midió la percepción sobre el atentado en la localidad del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) —región del centro del país que se estima cultiva más de la mitad de la coca de Perú— que dejó 16 muertos, entre ellos dos niños.

El resultado arrojó que 24 % consideró que Sendero Luminoso cometió los asesinatos para boicotear las elecciones. Del mismo modo, 22 % opinó que lo realizó para amenazar a la gente para que no vote por Keiko Fujimori.

Los números reflejan que el ataque «perturba la campaña por completo», porque en el sector «habrá un amedrentamiento de la población» y “probablemente habrá ausentismo» el día de la votación, pronosticó El Mostrador. El panorama luce más que probable, a raíz del temor que dejó la escena alrededor de los inmuebles de la masacre, donde se encontraron casquillos de armas de fuego y panfletos que instaban a los pobladores a abstenerse de participar en las elecciones presidenciales con un “boicot a las elecciones burguesas”,calificando además de “traidor” a quién vote por Keiko Fujimori.

Con estos hechos y sin certezas sobre el eventual ganador, la elección presidencial en Perú es el mayor riesgo político que acecha a los inversores en América Latina. El sol peruano vive en una montaña rusa con reportes de hasta 5 % de caída en las cotizaciones con un mínimo histórico de 3,8538 por dólar. Y eso que aún falta la velocidad de las próximas curvas en el recorrido comicial.

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