Por Max Pérez – La Derecha Diario

A principios del mes pasado, ante una inminente traición del partido Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, la gobernadora Isabel Diaz Ayuso tomo la medida de urgencia de llamar a elecciones anticipadas para evitar una moción de censura que permita la llegada de la izquierda al gobierno autónomo.
Con una firma, destituyó a los seis consejeros que Ciudadanos tenía en el gobierno regional, ordenó la disolución de la Asamblea y decidió llamar a elecciones para este 4 de mayo.
Desde entonces las encuestas han mostrado una gran desaprobación hacia el partido naranja, que no ha parado de bajar, ubicándose por debajo del 5% a un día de la elección, dejando prácticamente afuera del Parlamento madrileño.

Desde el llamado a elecciones en marzo, el partido de derecha VOX ha perdido mucho apoyo al «voto útil», en el que los votantes de derecha votan por el PP a pesar de simpatizar por VOX, debido a que el sistema d’hont beneficia más a los que están primeros, y con unos pocos votos más el partido podría obtener muchos más escaños.

Sin embargo, VOX se ha mantenido con una importante base de votos en torno al 10%, lo que le aseguraría entre 13 y 15 escaños, los suficientes para que Ayuso necesite de su apoyo para formar gobierno con 66 escaños en el Congreso de Madrid.

Actualmente, según las encuestas, que suelen subestimar el voto de derecha, el PP junto a VOX cortejaría 73 bancas, más del necesario para formar gobierno, mientras que toda la izquierda unida llegaría a 63. Ciudadanos se quedaría afuera de la Asamblea.

Isabel Díaz Ayuso (Partido Popular, centro-derecha)

Isabel Díaz Ayuso, líder del PP Madrid, ha logrando en los últimos años convertirse en una figura propia que hoy tiene más peso en la consciencia de los madrileños que las mismas siglas del PP.

Su trayectoria política se remonta al año 2006, cuando consiguió formar parte del equipo de comunicación de la Consejería de Justicia e Interior de Madrid. Pero no fue hasta el 2011 que comenzó su participación en comicios electorales cuando se postuló a diputada de la Asamblea de Madrid, donde consiguió ser nominada como la Portavoz del PP hasta el año 2017.

Luego decidió dar un paso al Ejecutivo y en 2019, luego de una feroz campaña, logró acceder al poder en Madrid a pesar de haber salido en segundo lugar, habiendo perdido 20% de votos a Ciudadanos y 9% a VOX. Hoy todo este voto «naranja» ha vuelto a las filas del PP y Ayuso lidera cómodamente con más de 40 puntos.

Ayuso se disputa su continuidad en la cabeza del gobierno madrileño, pero también se disputa la continuidad del Partido Popular como principal fuerza de derecha, puesto que VOX ha venido incrementando su base electoral año tras año, sacándole muchos votos a la formación popular.

En un pequeño mitin, Diaz Ayuso finalizó su campaña dando un mensaje de unidad, afirmando que sin importar las diferencias, sus enemigos no son otros españoles, sino más bien el virus y el paro. También invitó a sus adversarios a que copien el modelo madrileño, pero que en Madrid, este modelo no se toca.

Rocío Monasterio (Vox, derecha)

Monasterio es la epítome de la candidata outsider, puesto a que se afilió a VOX en 2014 pero no participó activamente de la formación hasta las elecciones de 2019, cuando encabezó las listas del partido derechista en las elecciones a la Asamblea de Madrid. Antes de eso se había desarrollado durante 20 años en el sector privado.

Su familia era propietaria del ingenio azucarero «Manuelita» y de la Compañía Azucarera Atlántica del Golfo en Cuba, hasta que tuvieron que escapar de la revolución comunista que terminó expropiando sus propiedades.

Una vez en España, Monasterio estudió arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid, especializándose en ordenación del territorio, urbanismo y medio ambiente. En su carrera profesional trabajó en múltiples estudios de arquitectura de renombre, obtuvo importantes premios como el Premio Acsa Internacional, y el Premio «Proyecto del Jardín de San Francisco el Grande de Madrid».

En el año 2000 fundó su propia empresa dedicada a la búsqueda y desarrollo de proyectos innovadores de arquitectura, la empresa «Rocio Monasterio y Asociados», dos años después, logró hacerse socia de la Luxury Rentals SL.

Todo esto la hizo conocer las enormes trabas burocráticas y los problemas que el Estado le impone al sector privado, en un ámbito tan importante como el de la construcción. A parte de sus vivencias en Cuba, su matrimonio con Iván Espinosa, uno de los tres líderes de VOX, confirmó su tendencia política anti-comunista.

La candidata de VOX, en una de sus últimas actos de campaña se presentó en Campo Real a solidarizarse con «la España que madruga», con los españoles que están sacando adelante sus negocios, y en donde los partidos de izquierda no se atreven a poner un pie.

Su campaña se basó en promover la apertura de la economía y ponerle fin a la cuarentena, afirmando que todos los trabajos son esenciales, ya que sin trabajo los españoles no comen. «Hay que acabar con todas las restricciones», explicó en su último evento de campaña, en Plaza de Colón, junto a Santiago Abascal, presidente del partido a nivel nacional, quien fue a Madrid a apoyar a su candidata.

Mónica García (Más Madrid, izquierda ecologista)

La candidata del partido progresista se licenció en Medicina y Cirugía en la Universidad en la Complutense de Madrid. Su vida política inició desde el activismo en la calle, participando en una serie de protestas en defensa de la salud pública entre los años 2012 y 2013, siendo portavoz de la AFEM (Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid).

Forma parte en las listas del partido de Íñigo Errejón desde 2019, cuando por diversos motivos se separaron del comunista Podemos. Antes de la división, ya había sido elegida diputada en Madrid el año 2015 por Podemos, convirtiéndose en la Presidente del Grupo Parlamentario comunista en 2017.

Como líder regional del partido, rechazó la oferta de Podemos de presentar listas conjuntas con Pablo Iglesias a la cabeza, argumentando que «las mujeres estamos cansadas de hacer el trabajo sucio para que en los momentos históricos nos pidan que nos apartemos«.

García tiene una agenda centrada en el cambio climático y en contra del actual modelo educativo de Madrid. «La educación madrileña es excluyente y condena a los niños y niñas del sur a la pobreza«, asegura. «Tenemos un sistema que castiga a las clases sociales más bajas«.

Ángel Gabilondo (PSOE, izquierda)

Si bien el PSOE históricamente fue un partido de centro-izquierda en España, incluso con una incursión en el liberalismo en la década del 90, desde la llegada de figuras como José Luis Rodríguez Zapatero Pedro Sánchez, la formación socialdemócrata ha dado un giro total a la extrema izquierda socialista.

Ángel Gabilondo es un ejemplo perfecto de este giro, y representa hoy una candidatura de izquierda, en sintonía con Más Madrid y Podemos.

A pesar de ya haber sido candidato en 2015 y 2019, cuando obtuvo el primer lugar con 37 escaños en la Asamblea, se estima que en estas elecciones perderá como mínimo 5 bancas

Estas elecciones, se estima que perdería 5 escaños como mínimo, puesto las encuestas lo ubican entre un 19% o 21% de intención de voto, siendo uno de los peores desempeños electorales del partido socialista y quedándose bastante más abajo del 27,31% que los había llevado a representar la primera fuerza política de la región hace tan solo dos años.

Gabilondo centró toda su campaña en ataques a Ayuso y el PP, acusándolos de ser una extrema derecha confrontativa y hablando lo menos posible de la pandemia, ya que su partido, que gobierna a nivel nacional, ha hecho un desastre tanto con el sistema sanitario como con la economía.

Pablo Iglesias (Podemos, comunismo)

A pesar de haberse licenciado en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, Pablo Iglesias jamás ejerció de abogado. En cambio, se dedicó principalmente a la carrera de periodista en prensa militante obrera y estudió Artes y Comunicación en una universidad privada en Suiza.

Después de los comicios del 2019, Iglesias logró un histórico resultado con su partido Podemos, de corte comunista, y, a pesar de haberlos criticado duramente en campaña, se alió con el PSOE para formar un gobierno de coalición por primera vez en la historia de España.

Así, Iglesias logró convertirse en Vicepresidente de Pedro Sánchez, quien ejerció el cargo con una fuerte impronta autoritaria. Sin embargo, en una extraña decisión, el pasado 15 de marzo anunció su renuncia a la vicepresidencia para postularse a las regionales de este 4 de mayo, con la esperanza de generar un gran revuelo y atraer más votos a su formación, que estaba al borde de desaparecer según las encuestas.

Hoy, se posiciona con un 7% de votos, y por lo menos 10 bancas en la Asamblea. Si bien parece que cumplió su objetivosu decisión fue muy extraña, ya que en el mejor de los casos, lograría formar un gobierno en Madrid con el PSOE, y se convertiría en vicegobernador de la Comunidad, habiendo pasado de vicepresidente de la nación a vicepresidente de una región.

En uno de sus actos finales, dio un discurso lleno de reivindicaciones al comunismo y al feminismo, incluso asegurando en una entrevista radial que entre comunismo y libertad (dos conceptos que según él se contraponen), él elegía comunismo.

Al mismo tiempo, mientras estaba rodeado de «podemitas» en su cierre de campaña, Iglesias se burlaba de los pedidos de los trabajadores de reducir las restricciones y dejarlos ir a trabajar, mientras no portaba un barbijo, afirmando que él si sabía lo que significaba la «libertad».

Edmundo Bal (Ciudadanos, centro)

Edmundo Bal es un abogado de carrera que ingresó a la política de la mano de Albert Rivera en 2019, en un intento fracasado de entrar al Congreso.

Sin embargo, consiguió obtener el escaño de Rivera después de que el entonces presidente del partido renunciara. Rápidamente fue nombrado portavoz de la agrupación en el Parlamento, manteniéndose allí durante la ausencia de Inés Arrimadas, la actual presidente de Ciudadanos.

La agrupación «naranja» nació en Cataluña hace ya casi una década, habiendo aparecido como un partido liberal, con una novedosa manera de hacer política en redes sociales y convirtiéndose en la primera voz del anti-separatismo en la región.

En aquél entonces, Ciudadanos era considerado un partido de centro-derecha, y en vez de hablar de temas sociales se centraba en propuestas de economía liberal y en combatir el separatismo regionalista. Esto los catapultó a la fama y la popularidad.

Pero duró poco. Rivera no supo cómo posicionar su partido con la aparición de VOX, una agrupación con una clara impronta conservadora y de derecha, más novedoso y con mejor trabajo en redes.

Ciudadanos se convirtió en el «partido de la moderación», y terminó basando su agenda en críticas al PP por unirse con VOX. Esto llevó a un enorme descontento entre sus votantes, quienes no entendían cómo una agrupación de centro-derecha pasó a querer combatir más a la derecha a la misma izquierda.

Pero la traición en marzo, aliándose con el PSOE para intentar destituir a Ayuso fue la gota que rebalsó el vaso. Los votantes vieron cómo la dirigencia del partido arriesgó poner a los comunistas separatistas en el poder de Madrid con tal de perjudicar al PP y a VOX. 

El partido se desplomó en las encuestas. Pasó de haber obtenido 20% del voto popular en 2019, a no poder reunir el 5% de intención de voto necesario para entrar en la Asamblea, quedándose completamente fuera del legislativo madrileño y perdiendo los 17 escaños que tiene en la composición actual.

El candidato Edmundo Bal dio fin a su campaña en medio de una pequeña multitud de personas, en donde afirmaba que el mayor problema en España era la división, que a su juicio, era la que se había llevado empleos y oportunidades, y no así las restricciones.

Pincha aquí para despertar

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí