Fuente: Minghui.org

Hay un dicho chino que dice: «Una buena palabra da calor en el frío del invierno, mientras que una palabra malvada enfría incluso en el verano». Esto enfatiza el profundo efecto que las palabras pueden tener en nosotros.

Aunque esto puede parecer una idea simple, a algunas personas les resulta demasiado fácil desestimarla. A continuación, se presentan algunos ejemplos, tanto del pasado como del presente, sobre las consecuencias de no considerar los efectos de nuestras palabras.

Castigado por maldecir a los demás

Según Ming Bao Ji (Un registro de retribución del inframundo), una mujer de apellido Liang, que vivía en la ciudad de Xianyang durante la dinastía Tang, murió. Siete días después, ella volvió a la vida y contó lo que había experimentado.

Liang fue llevada ante un oficial, en un gran salón del inframundo. El oficial estaba sentado detrás de una mesa con muchos asistentes. «¿Se supone que esta mujer debe morir?», preguntó el oficial.

«Fue un error», respondió un asistente. «Ella tiene el mismo nombre que alguien que debería estar aquí». Así que el oficial dio una orden de enviar a Liang de vuelta.

Como ya estaba allí, Liang le pidió al oficial que comprobara si era culpable de algún crimen mayor. Si era así, preferiría ser castigada de una vez —antes de regresar el mundo humano— en lugar de más tarde.

El oficial y su asistente descubrieron que Liang era culpable de maldecir a los demás y provocar conflictos. Como castigo, una asistente le sacó la lengua mientras que otra la golpeó con un hacha. Esto se hizo cuatro veces al día durante siete días. Luego le dijeron que podía regresar al mundo humano.

Liang se sintió como si se estuviera cayendo de un acantilado y luego se durmió. Recuperó la conciencia, rodeada por su familia. Vieron que su lengua estaba hinchada y tenía una úlcera. Después de eso, Liang ya no maldijo ni chismeó. También dejó de beber alcohol y comer carne.

Boca atacada salvajemente por un mastín

La gente de hoy todavía está aprendiendo esta lección.

Falun Dafa, un sistema de meditación basado en los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, ha sido reprimido por el partido comunista chino (PCCh) desde 1999. Al igual que en las campañas políticas anteriores, el PCCh persigue a los seguidores de Falun Dafa y los ataca a ellos y su fe con propaganda calumniosa. Decenas de miles de practicantes han sido detenidos, encarcelados y torturados. Muchos de ellos se han convertido en víctimas de abuso psiquiátrico, sexual y sustracción forzada de órganos. Según el sitio web Minghui, más de 4,000 practicantes han perdido la vida por la persecución, aunque debido a la dificultad de obtener información de China, es probable que el número sea mucho mayor.

Minghui ha recibido muchos informes sobre personas que sufren consecuencias después de calumniar a Falun Dafa. Aunque deseamos felicidad y seguridad a todos, esperamos que los ejemplos a continuación ayuden a recordarles la importancia de defender lo correcto y de no hacer maldades, y que seguir al PCCh no es nunca una buena idea.

Guo Conggui era un oficial de administración de calles en la ciudad de Wu’an en la provincia de Hebei. Después de que comenzó la persecución a Falun Dafa en julio de 1999, muchos practicantes fueron arrestados y algunos fueron detenidos en la oficina de administración de la calle Beiguang donde trabajaba Guo. Guo maldijo intencionalmente al Sr. Li Hongzhi, el fundador de Falun Dafa, y ridiculizó a los practicantes detenidos.

Ese mismo mes, Guo sufrió una hemorragia cerebral y tuvo que ser llevado a Beijing. La gente le dijo que podría estar relacionado con el maltrato a practicantes inocentes, pero se negó a escuchar. Unos 6 años más tarde, Guo estaba devolviendo un suplemento agrícola a un vecino, cuando un mastín tibetano lo atacó. El perro lo derribó y le arrancó la boca. Guo perdió mucha sangre y, en 2011, murió de cáncer. Tenía 63 años.

Boca destrozada en un accidente

Wang Zhixin era el jefe de la estación de policía de Cuizhenbao en la ciudad de Tieling, provincia de Liaoning. El 15 de octubre de 1999, llamó a todos los practicantes del pueblo de Xiaotun a reunirse en la oficina del pueblo. Debido a que algunos de ellos llegaron un poco tarde, se podía escuchar a Wang maldiciendo a Falun Dafa a través de todos los altavoces del pueblo. Sus palabras eran tan viles que una practicante, Cui Yuxia, se desmayó.

Un aldeano le dijo a Wang que lo que había dicho podría tener consecuencias. Varios días más tarde, Wang regresaba a casa en un taxi cuando chocó contra un camión grande. Una varilla de acero del camión voló y atravesó la cabeza de Wang, destrozando su boca y oreja.

Algo similar le sucedió a Lu Hongru, exprofesor de filosofía de la universidad de Zhengzhou en la provincia de Henan. Usando su influencia, Lu difamó a Falun Dafa en muchas ocasiones, incluyendo en la estación de televisión de Henan. A principios de agosto de 2003, Lu y su familia de cinco personas regresaron a su ciudad natal para el primer aniversario de la muerte de su padre. En la carretera de Beijing a Hong Kong, su vehículo chocó contra un camión. Lu y su esposa, hija y yerno murieron. Solo su nieta de 10 años sobrevivió. No solo eso, cuando Lu fue sacado del lugar del accidente, le faltaba la boca. Cuando su empleador celebró un funeral por él, se le tuvo que cubrir la parte inferior de su rostro con un pedazo de tela blanca.

Muerte por hueso de pescado

Ma Libo fue profesora en la universidad médica de Xinxiang y experta en computación. Después de que el PCCh comenzó a reprimir Falun Dafa, Ma participó activamente y creó un sitio web para calumniar la práctica. Debido a que Ma también era subdirectora de la biblioteca de la universidad, muchos estudiantes y profesores fueron engañados, haciéndolos hostiles a los practicantes inocentes de Falun Dafa.

Durante una fiesta con amigos, a finales de 2006, a Ma se le clavó un hueso de pescado en la garganta. Esto la llevó al asma crónica y, posteriormente, a la insuficiencia respiratoria. Murió a los 44 años.

Mordiéndose la lengua después de reportar a los practicantes

Li Junying vivía en un pueblo de la ciudad de Chifeng, Mongolia Interior. Ella y su esposo a menudo reportaban a los practicantes locales de Falun Dafa a la policía por una pequeña recompensa. Los practicantes les explicaron que Falun Dafa enseña a ser una mejor persona, y que perseguir a la gente inocente no le haría ningún bien a nadie. Pero la pareja continuó, y más de 10 practicantes fueron arrestados y algunos fueron enviados a campos de trabajo forzado.

Más tarde, en 2002, Li tuvo una extraña enfermedad y no pudo hablar durante meses. Cuando murió, se mordió la lengua y su boca estaba llena de sangre.

En la aldea de Zhuangtong, condado de Laishui, provincia de Hebei, se sabía que el secretario del partido Zhang Derong se aprovechaba de los aldeanos y estaba involucrado en la prostitución y en apuestas. Después de que comenzó la persecución, fue muy activo, instruyendo a otros a confiscar materiales de Falun Dafa. También daba vueltas en su bicicleta para destruir materiales de Dafa que los practicantes habían colocado o distribuido. Zhang recogía cestas y cestas de materiales y los destruía.

En mayo de 2014, Zhang sufrió una hemorragia cerebral y fue llevado al Hospital de Zhuozhou. Tres días más tarde regresó a casa, pero todavía tenía fiebre. Después de que Zhang se enfrió con hielo, estornudó y mordió su propia lengua. Murió el 20 de mayo.

En muchas culturas, la gente solía creer que lo que se siembra, se cosecha. Seguir ciegamente al PCCh para maltratar a los practicantes de Falun Dafa por creer en Verdad-Benevolencia-Tolerancia puede llevar a graves consecuencias.

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