Emmanuel Alejandro Rondón – elamerican.com

La Teoría Crítica de la Raza, el controvertido Proyecto 1619 publicado en The New York Times, el «antirracismo» y la «alfabetización informativa» para que los estudiantes aprendan a detectar «desinformación» en Internet, ahora son temas impulsados por el Departamento de Educación del la administración demócrata para que los distritos escolares consigan subvenciones del Gobierno federal.

En septiembre del 2020, el expresidente Donald Trump emitió una Orden Ejecutiva para prohibir la formación «en materia de diversidad» en los planes de estudio para «combatir los estereotipos raciales y sexuales ofensivos y antiamericanos», reseñó USA Today. Dicha orden impedía que el Gobierno federal y sus contratistas utilizaran currículos escolares enfocados en analizar temas como el supuesto «racismo sistémico» o «el privilegio blanco».

En sus primeros días de gobierno, Biden revocó la orden de Trump y prometió impulsar la agenda de “justicia racial y social” en los salones de clase.

Lea también: El queso es ‘racista’ y no debe servirse en las escuelas, advirtió una activista al gobierno del Reino Unido

«En las próximas semanas, reafirmaré el compromiso del Gobierno federal con la diversidad, la equidad y la inclusión y la accesibilidad, basándome en el trabajo que iniciamos en la administración Obama-Biden», dijo el presidente en enero. «La unidad y la cicatrización deben comenzar con la comprensión y la verdad, no con la ignorancia y la mentira».

El 19 de abril, el Departamento de Educación propuso una nueva norma para que los distritos escolares obtengan subvenciones. La norma consiste en «dos prioridades» de subvención «para los programas de Historia Americana y Educación Cívica, incluyendo las Academias Presidenciales y del Congreso para la Historia Americana y Cívica (Academias) y los programas de Actividades Nacionales, Números de Lista de Asistencia 84.422A y 84.422B», se lee en la propuesta.

La idea del Departamento de Educación es incentivar a los distritos escolares para que introduzcan en sus planes de estudio temas «antirracistas», como la Teoría Crítica de la Raza, el análisis del cuestionado informe Proyecto 1619, aunque también menciona el libro de Ibrahim X. Kendi, How To Be An Antiracist o en español «Cómo ser antirracista» para justificar el estudio de estos polémicos contenidos.

Si los distritos utilizan este tipo de contenido en sus currículos escolares, sus instituciones educativas tendrán prioridad para las subvenciones estatales.

Explicación del Departamento de Educación para incentivar el estudio de temas «antirracistas»

El Departamento de Educación dijo que la prioridad de los temas antirracistas y también en los estudios para «alfabetización informativa» tiene sustento en dos coyunturas puntuales: el «racismo sistémico» y la «desinformación» en Internet.

Lea también: Niño es entrenado para defender las cirugías transgénero citando a la Biblia [Video]

«El Departamento propone dos prioridades para apoyar el desarrollo de la enseñanza y el aprendizaje culturalmente sensible y la promoción de las habilidades de alfabetización informativa en las subvenciones de los programas de Historia Americana y Educación Cívica», se lee en el registro federal.

La prioridad será para aquellos «Proyectos que incorporan perspectivas racial, étnica, cultural y lingüísticamente diversas en la enseñanza y el aprendizaje».

La administración Biden-Harris cita que el «Departamento reconoce que el COVID-19 —con su impacto desproporcionado en las comunidades de color— y el actual ajuste de cuentas nacional con el racismo sistémico han puesto de relieve la urgencia de mejorar la equidad racial en toda nuestra sociedad, incluso en nuestro sistema educativo». A partir de allí, el Departamento de Educación cita ejemplos para combatir el racismo en las instituciones educativas.

«Los programas de Historia Americana y Educación Cívica pueden desempeñar un papel importante en este esfuerzo crítico apoyando una enseñanza y un aprendizaje que reflejen la amplitud y la profundidad de la historia diversa de nuestra nación y el papel vital de la diversidad en la democracia de nuestro país», se lee en el registro federal. «Por ejemplo, cada vez se reconoce más la importancia de incluir, en la enseñanza y el aprendizaje de la historia de nuestro país, tanto las consecuencias de la esclavitud como las importantes contribuciones de los americanos de raza negra a nuestra sociedad. Este reconocimiento se refleja, por ejemplo, en el histórico “Proyecto 1619” del New York Times y en los recursos del Museo Nacional de Historia Afroamericana del Smithsonian».

Las inexactitudes del proyecto 1619

El Proyecto 1619 es un informe tremendamente criticado por los historiadores debido a sus inexactitudes históricas y por tener un notorio sesgo ideológico en su relato. El artículo ganó un premio Pulitzer por «reexaminar el legado de la esclavitud en los Estados Unidos», pero el «prestigio» que logró la pieza se erosionó rápidamente a partir de las críticas factuales recibidas y las polémicas por la edición del contenido que el propio New York Times le hizo al artículo en su versión online. Incluso, hubo denuncias respecto a que el Proyecto 1619 no logró pasar la revisión de los fact-checkers que el propio Times había contratado.

Dicho proyecto no es la única pieza polémica y controvertida que cita el Departamento de Educación. El libro “Cómo ser Antirracista”, de Ibrahim X. Kendi, a quien la administración Biden califica de «catedrático», también es un trabajo criticado por su retórica polarizada y sus afirmaciones subjetivas como «El capitalismo es esencialmente racista» y «el racismo es esencialmente capitalista».

Sin embargo, pese a que Kendi es un autor cuestionado, el Departamento de Educación decidió incluir sus declaraciones en las justificaciones para impulsar el estudio de temas «antirracistas».

«Las escuelas de todo el país están trabajando para incorporar prácticas antirracistas en la enseñanza y el aprendizaje», se plasma en la propuesta. «Como ha expresado el académico Ibram X. Kendi, “una idea antirracista es cualquier idea que sugiera que los grupos raciales son iguales en todas sus diferencias aparentes, que no hay nada bueno o malo en ningún grupo racial. Las ideas antirracistas sostienen que las políticas racistas son la causa de las desigualdades raciales”». 

En definitiva, para que los distritos escolares puedan participar en las subvenciones federales deben tener en cuenta que las prioridades que se evaluarán guardan relación con los «proyectos que incorporen prácticas de enseñanza y aprendizaje que reflejen la diversidad, las identidades, las historias, las contribuciones y las experiencias de todos los estudiantes y que creen entornos de aprendizaje inclusivos, solidarios y seguros desde el punto de vista de la identidad».

Por otra parte, existe una segunda prioridad también controvertida, relacionada a que los estudiantes aprendan a detectar «desinformación» mediante la «alfabetización informativa».

«Una educación cívica eficaz es vital para proteger la democracia de la nación, especialmente en un momento en que sus instituciones y valores fundamentales están amenazados por la desinformación», explica el Departamento de Educación. «Es crucial que los alumnos aprendan a reunir y evaluar las fuentes de información y a utilizar las pruebas de esa información para desarrollar y apoyar sus ideas y posiciones de defensa».

Dinero para quienes se adhieran a la ideología

En definitiva, la prioridad del Departamento de Educación evaluará tres ítems para definir a qué proyecto facilitará las subvenciones:

Evaluar las fuentes y las pruebas utilizando estándares de prueba; comprender sus propios prejuicios al revisar la información, así como descubrir y reconocer los prejuicios en las fuentes primarias y secundarias; sintetizar la información en comunicaciones convincentes; y comprender cómo puede utilizarse la información inexacta para manipular a las personas, y desarrollar estrategias para reconocer la información precisa e inexacta.

4 consideraciones del Departamento de educación para las subvenciones federales.

Con esta flamante propuesta se abre la puerta a la exclusiva subvención de ciertos y determinados proyectos ideológicamente convenientes bajo la excusa de la amenaza de la «desinformación».

Por ejemplo, el medio Legal Insurrection analizó que «Uno podría concluir razonablemente […] que la AFT, y por extensión la administración Biden, aboga por que los estudiantes adopten la falacia lógica de atacar la fuente en lugar de la información en sí, al tiempo que se dedican al activismo en sus años de educación primaria».

Legal Insurrection también señaló que el Departamento de Educación de Biden, con esta propuesta, optó por no impulsar «el conocimiento entre los estudiantes de nuestra forma de gobierno, cómo funciona y la intención de los Fundadores», sino en impulsar las teorías de la justicia racial y social.

Lea también: Movimiento transgénero está privando a los niños de familias estables

El público podrá hacer comentarios sobre la polémica norma propuesta hasta el 19 de mayo, según el registro federal.

Stanley Kurtz, investigador principal del Centro de Ética y Políticas Públicas, escribió una pieza de opinión en National Review explicando varios de los peligros detrás de la «revolución woke en las aulas» financiada por el Gobierno federal, e instando a los estados a que «aprueben leyes que prohíban el civismo de acción y la Teoría Crítica de la Raza en el plan de estudios del K-12 y en la formación de los profesores».

«Sin estas leyes, será casi imposible resistir las zanahorias y los palos que pronto desplegará el Departamento de Educación de Biden con el objetivo de forzar la acción cívica y la Teoría Crítica de la Raza en las escuelas de Estados Unidos», aseveró Kurtz.

Pincha aquí para despertar