Fuente: Altmedia

El pase verde es un certificado que se lleva en el celular y también se puede descargar.
Es la puerta de acceso a buena parte de las actividades que hoy se pueden realizar en Israel.

Permite comer en el interior de un restaurantes (los que no lo tienen deben sentarse en las mesas de afuera), alojarse en hoteles, ir al club, al cine, al teatro, a eventos culturales o religiosos, o incluso participar de una boda.

“Cuando llamás a un restaurante para reservar mesa, te preguntan si ya estás vacunado: ¿tiene pase verde?”, cuenta la periodista Isabel Kershner, corresponsal de The New York Times en Jerusalén.

Dinamarca implementó el “corona pass”, que permite entrar a restaurantes, museos, bibliotecas, gimnasios, peluquerías, cines y teatros. No es necesario para otras tiendas y centros comerciales. En Reino Unido también han anunciado un pasaporte sanitario para ingresar a partidos de fútbol y eventos en lugares cerrados, mientras que la Unión Europea avanzó esta semana en un certificado verde de vacunación para viajar entre los países sin necesidad de cuarentenas ni hisopados.

En Sudamérica, Uruguay piensa en aplicar el nada agradable “Pase Verde”, que más que otorgar libertades, las cercena, discriminando a parte de la población que, en el ejercicio de sus derechos, decida no vacunarse.

Hay muchos aspectos a tener en cuenta, desde legales hasta éticos, y hay diferentes opiniones entre científicos y también entre constitucionalistas.

El “Pasaporte Verde” israelí ha creado un estado de apartheid médico de facto en el que los que se niegan a la vacunación (por cualquier razón) son tratados como ciudadanos de segunda clase. En febrero, los israelíes vacunados tuvieron la oportunidad de disfrutar de un concierto al aire libre, mientras que a los parias sociales no vacunados del país se les prohibió asistir. Los israelíes vacunados obtienen un “pase verde” para la vida normal.

El ministro de Sanidad israelí, Yuli Edelstein, advirtió que los ciudadanos que violen el sistema de pases verdes no dudarán en volver a cerrar la economía.
“Cerraremos la economía tan rápido como la abrimos”.

Aunque se supone que la iniciativa del Pase Verde sólo durará seis meses, el Primer Ministro Binyamin Netanyahu está en conversaciones con Pfizer y Moderna para proporcionar vacunas adicionales que permitan una segunda vacunación para todos a finales de este año. Esto supondría renovar de nuevo los pasaportes actuales para los que reciban la segunda vacunación.

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