Camilo Bello

La falta de transparencia en la formulación de las reglas con las que Beijing tranza con muchos de sus socios podría convertirse norma, junto con la ventaja política y legal que estos le otorgan al Partido Comunista de China (PCCh).

Además de los costosos créditos y los apoyos diplomáticos que China suma con su iniciativa Belt and Road, la legislación toma un asiento importante en cada firma del proyecto, situando al PCCh como regulador y promotor de nuevas reglas y poniendo en riesgo la seguridad nacional de los países e individuos que el régimen chino pueda perseguir.

A diferencia de las plataformas jurídicas empleadas por Estados Unidos «en forma de inversión bilateral», Tratados (TBI), acuerdos de libre comercio o las reglas multilaterales de la Organización Mundial del Comercio, la mayoría de los proyectos de Belt and Road son informales, «basados ​​en asociaciones o relacionales, en lugar de los que se basan en las normas.»

En consecuencia, los países se someten a las reglas creadas de manera individual por Beijing en materia comercial, financiera y de inversiones. Teniendo en cuenta, además, las transacciones políticas y diplomáticas que fortalecen al PCCh.

Si bien el esquema cuenta con los tribunales internacionales de arbitraje, muchas de las empresas contratantes cuentan con el respaldo del Gobierno chino y analistas temen en que Beijing pueda llevar casos a sus propios tribunales.

Ken Hu, presidente rotatorio de Huawei, habla en la ceremonia de apertura del MWC (Mobile World Congress) Shanghai 2021 en Shanghai, China. (Efe)Ken Hu, presidente rotatorio de Huawei, habla en la ceremonia de apertura del MWC (Mobile World Congress) Shanghai 2021 en Shanghai, China. (Efe)
Ken Hu, presidente rotatorio de Huawei, habla en la ceremonia de apertura del MWC (Mobile World Congress) Shanghai 2021 en Shanghai, China.

A refugiados y víctimas les preocupa la ausencia de Estados Unidos y Europa en la formulación de estas reglas, pues Belt and Road contempla una estructura tecnológica 5G para los países socios, lo que a su vez les permite a las empresas chinas prestadoras de la red acceder a la información de los usuarios.

Las reglas comerciales y técnicas están conformadas de tal manera que China sale favorecida, y el uso de datos y desarrollos tecnológicos, así como la recopilación de información, son conducidos por empresas chinas, que le rinden cuentas al régimen del PCCh, y no tienen un competidor americano ni occidental en el camino.

El desarrollo de 140 países al mando del PCCh

La iniciativa china Belt and Road fue fuertemente criticada por la administración de Donald Trump, que denunció los altos costos en los créditos otorgados por Beijing a países en desarrollo para el desarrollo de infraestructura.

Sin embargo, aún no existe un plan detallado para competir contra Beijing, que lanzó Belt and Road en 2013 y que ya cuenta con 140 países socios. Para Occidente, en especial para USA, es de vital importancia concretar un plan competitivo al chino.

Frente a este escenario, el Gobierno de Joe Biden le sugirió al primer ministro británico, Boris Johnson, que los países deberían tener un plan de infraestructura para rivalizar con la iniciativa de China.

«Sugerí que deberíamos tener, esencialmente, una iniciativa similar, partiendo de los Estados democráticos, ayudando a las comunidades de todo el mundo que, de hecho, necesitan ayuda», dijo Biden.

Con la Belt and Road el gigante asiático pretende crear la red comercial más grande del mundo e impulsa una fuerte inversión en infraestructura física y digital a los países que buscan sacar provecho del ambicioso plan.

Lea también: Coronavirus y la ruta de la seda: No debe ser una nueva extensión de esta ruta codiciosa en Latinoamérica

La iniciativa tuvo auge hasta antes de la pandemia, cuando la mayoría de países abrazaron a China debido a su creciente mercado y los avances tecnológicos que ofrece a bajo costo. La pandemia por el coronavirus (COVID-19), la guerra comercial con Estados Unidos y las sanciones por robo de propiedad intelectual, derechos humanos y seguridad nacional, convirtieron los planes de China en dudosos para muchos países después del 2020.

talia es uno de los principales aliados de China en la iniciativa Belt and Road. El canciller chino Wang Yi (L) y su homólogo italiano Luigi Di Maio durante una conferencia de prensa conjunta. (Efe) talia es uno de los principales aliados de China en la iniciativa Belt and Road. El canciller chino Wang Yi (L) y su homólogo italiano Luigi Di Maio durante una conferencia de prensa conjunta. (Efe)
Italia es uno de los principales aliados de China en la iniciativa Belt and Road. El canciller chino Wang Yi (L) y su homólogo italiano, Luigi Di Maio, durante una conferencia de prensa conjunta.

El Reino Unido, Suecia, Australia, entre otros países, vetaron las redes 5G de Huawei alegando seguridad nacional. Las denuncias de robo de información por parte de la empresa china y la presión de Estados Unidos surtieron efecto a la hora de lograr una red transparente.

Fuente: El American

Pincha aquí para despertar

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí