Las esporas de hongo y otros microorganismos son capaces de sobrevivir por un tiempo en la superficie de Marte, según un nuevo estudio. Comprender la resistencia de los microbios a los viajes espaciales será vital para la búsqueda de vida extraterrestre y de la supervivencia humana.

Algunos organismos terrestres podrían sobrevivir, al menos durante un tiempo, en la superficie de Marte. Esa es la principal conclusión del experimento MARSBOx (Microbes in Atmosphere for Radiation, Survival, and Biological Outcomes Experiment), un estudio realizado entre NASA y German Aerospace Center. Los investigadores pusieron a prueba la resistencia de los organismos lanzándolos a la estratósfera terrestre, donde las condiciones se asemejan a las que predominan en la superficie del planeta rojo.

En el experimento se expuso bacterias y hongos frente a condiciones similares a las de Marte mediante el uso de un globo que se elevó a la estratósfera, a unos 40 km de altitud. Muchas de las características del medio ambiente marciano no resultan fáciles de encontrar o de replicar en nuestro planeta pero, por encima de la capa de ozono, las condiciones son notablemente parecidas, especialmente los niveles de radiación.

Después de la exposición estratosférica de 5 horas, las muestras se analizaron para determinar la supervivencia y los cambios metabólicos. Las esporas del hongo A. níger y las células de la bacteria Gram – (-) S. shabanensis fueron las más resistentes. Y si bien no todos los microbios sobrevivieron al viaje, algunas esporas también pudieron reactivarse después de regresar a la Tierra.

Comprender la resistencia de los microbios en estas condiciones extremas es vital para el éxito de futuras misiones. Al buscar vida extraterrestre, debemos estar seguros de que cualquier cosa que descubramos no haya viajado con nosotros desde la Tierra. “Con misiones tripuladas a largo plazo a Marte, necesitamos saber cómo los microorganismos asociados con los humanos sobrevivirían en el Planeta Rojo, ya que algunos pueden representar un riesgo para la salud de los astronautas“, dice la primera autora conjunta Katharina Siems, también con sede en el German Aerospace Center.

Además, algunos de esos microbios resistentes podrían revelarse como valiosos colaboradores de la exploración espacial ya que podrían, por ejemplo, ayudarnos a producir alimentos y suministros con independencia de la Tierra, algo de vital importancia cuando estemos lejos de casa.

Experimento

“Lanzamos los microbios a la estratosfera dentro de la carga útil MARSBOx (experimento de microbios en atmósfera para radiación, supervivencia y resultados biológicos), que se mantuvo a presión marciana y se llenó con atmósfera marciana artificial durante toda la misión”, explica Cortesão, uno de los autores del trabajo. La caja tenía dos capas de muestra, con la capa inferior protegida de la radiación. Esto permitió separar los efectos de la radiación de las otras condiciones probadas: desecación, atmósfera y fluctuación de temperatura durante el vuelo. Las muestras de la capa superior se expusieron a más más de mil veces más radiación ultravioleta que los niveles que pueden causar quemaduras solares en nuestra piel.

Los microorganismos están estrechamente relacionados con nosotros. Están en nuestro cuerpo, en nuestra comida, en nuestro entorno… y es imposible eliminarlos durante los viajes espaciales. Utilizar buenas versiones del entorno marciano, como la misión del globo MARSBOx a la estratosfera, es una forma realmente importante de ayudarnos a explorar todas las implicaciones de los viajes espaciales en la vida microbiana. Y de estudiar cómo podemos impulsar ese conocimiento hacia descubrimientos espaciales asombrosos.

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