El Southern Poverty Law Center califica de grupos de odio a todos aquellos que no comparten los postulados de la agenda LGTBI. “No hay nada de ‘odioso’ en creer que los niños merecen una mamá y un papá” replica Brian Brown, presidente de la Organización Internacional por la Familia

La ONG Southern Poverty Law Center (SPLC) ha nombrado nuevamente a reconocidas organizaciones en su lista anual de “grupos de odio” debido a que éstas “promueven y defienden el matrimonio conformado por un hombre y una mujer”.

Su informe del 2020 titulado “Año del odio y Extremismo”, publicado el 1 de febrero, planea crear una lista de grupos de odio en los Estados Unidos, desglosada por estado. en esta lista se incluyen a los neonazis, nacionalistas blancos y capítulos del Ku Klux Klan, pero han añadido a la lista organizaciones que promueven la vida, la familia y la libertad religiosa, como Alliance Defending Freedom, C-FAM, Family Research Council y Ruth Institute.

Estos grupos se categorizan como “Anti-LGBTQ”, pues se oponen a considerar como matrimonio las uniones entre personas del mismo sexo. La inclusión de Alliance Defending Freedom como un “grupo de odio” llamó la atención en 2016, cuando el bufete de abogados fue incluido por primera vez.

Jeremy Tedesco asesor legal de Alliance Defending Freedom, respondió a esto diciendo que “ADF es uno de los defensores de la Corte Suprema más respetados y exitosos del país, y ha ganado 11 casos en la Corte Suprema de los Estados Unidos desde 2011”.

“Trabajamos para preservar las libertades fundamentales de expresión, religión y conciencia de todos los estadounidenses”, dijo Tedesco.

Además, críticó fuertemente al SPLC, “la que alguna vez fue una organización respetada de derechos civiles”. Dijo que la ONG “ha destruido su propia credibilidad debido a su descarada agenda partidista y su desacreditado plan de recaudación de fondos”, agrego que “se ha convertido en un grupo que ataca y difunde mentiras sobre organizaciones y personas que no están de acuerdo con su agenda de extrema izquierda”.

ADF ha creado un sitio web en respuesta a las acusaciones del SPLC.

En 2017, Ruth Institute, una de las organizaciones afectadas, fue clasificada como “grupo de odio”, haciendo que la organización perdiera la capacidad de recaudar fondos en línea. La Dra. Jennifer Roback Morse, fundadora del instituto, dijo al National Catholic Register que les negaron su solicitud para el programa “Amazon Smile”, que envía parte de las compras a organizaciones benéficas.

“El enfoque principal del Ruth Institute es la ruptura familiar y su impacto en los niños: comprenderla, curarla, ponerle fin. Si esto nos convierte en un ‘grupo de odio’, que así sea”, dijo Morse en septiembre de 2017 en respuesta a la controversia.

Pero las consecuencias de ser clasificado como un “grupo de odio” han sido más graves que esto. En 2012, Floyd Lee Corkins II, empuñando una pistola de 9 mm y 50 rondas de munición, entró en el vestíbulo de la sede del Family Research Council (FRC) en Washington DC y disparó a un guardia de seguridad desarmado, el cual sobrevivió al ataque y logró tirar a Corkins al suelo. Las autoridades dijeron que las acciones del guardia de seguridad pudieron haber evitado un tiroteo masivo.

Corkins, fue sentenciado a 25 años de prisión y confesó que fue motivado por la etiqueta de “anti-gay” que el SPLC le dio a FRC. William Boykin, vicepresidente ejecutivo del FRC, dijo que el SPLC “es una máquina de difamación política que tiene poco respeto por la libertad de pensamiento y expresión”.

“La organización Southern Poverty Law Center estuvo vinculada con un caso de terrorismo interno en un tribunal federal desde el momento en que el tirador que atacó al Family Research Council en 2012 se declaró culpable del crimen y luego confesó que se basó en el desacreditado ‘mapa de odio’ del SPLC para atacar a FRC”, dijo Boykin a CNA.

Además Boykin aseguro que la organización se ha vuelto tan extrema que está perdiendo credibilidad. “En todo el espectro político, existe una conciencia de lo que se ha convertido el SPLC: una organización completamente deshonrada que busca silenciar a sus oponentes políticos con calumnias falsas y difamatorias que ponen en peligro la vida de quienes lo atacan”, dijo.

“Hemos visto corporaciones e incluso los medios de comunicación volverse cada vez más escépticos sobre los datos desacreditados, el mapa y las diversas listas de SPLC”, dijo Boykin. “El FBI ha eliminado los enlaces al SPLC de su página de ‘recursos sobre delitos de odio’ y el Pentágono se ha distanciado de los materiales del SPLC”, agregó.

El SPLC fue fundado en 1971 y originalmente monitoreaba a personas y grupos que luchan contra el movimiento de derechos civiles. Comenzó a rastrear a grupos racistas y supremacistas blancos como neonazis y afiliados al Ku Klux Klan en la década de 1980. También afirma vigilar a otros grupos “extremistas” como los grupos “anti-inmigrantes” y “anti-musulmanes”.

El año pasado, NBC informó como escandaloso que 14 organizaciones designadas como “grupos de odio” por el SPLC se beneficiaron del Programa de Protección de Cheques de Pago, diseñado para brindar alivio a las pequeñas empresas afectadas por los bloqueos del coronavirus.

En 2019, la reputación del SPLC sufrió un gran golpe cuando el cofundador Morris Dees se vio obligado a dimitir tras graves acusaciones de racismo y misoginia. Además, el SPLC se ha visto obligado a retractarse de varias de sus designaciones de grupos de odio. En 2018, se disculpó y pagó a Maajid Nawaz un acuerdo de 3.375 millones de dólares por incluirlo en su “Guía de campo para extremistas antimusulmanes”. El SPLC se retractó de toda la guía de campo, que también incluía notoriamente a la respetada defensora de los derechos humanos y académica Ayaan Hirsi Ali.

Brian Brown, presidente de la Organización Internacional para la Familia también rechazó las clasificaciones de la lista de odio del SPLC.

“Son realmente los propios SPLC los que están motivados por el prejuicio y la intolerancia. No hay nada de ‘odioso’ en creer que los niños merecen una mamá y un papá, pero es completamente odioso perseguir a las organizaciones e individuos que apoyan esta idea”, indicó.

“El SPLC debe rendir cuentas por la retórica provocadora e incendiaria que ya ha provocado al menos un tiroteo y también por las vidas y los medios de subsistencia que han destruido con sus mentiras”, continuó Brown.

Fuente: Actuall

 

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