Varios estudios relacionan la emisión de radiación electromagnética de la red 5g con el impacto del covid19. Desde que comenzó esta ola de histeria colectiva a nivel mundial, San Marino ha sido un referente y muchos han sido los que han relacionado directa o indirectamente a las redes 5G con el conocido SARS COV2.

En esta guerra de información son muchas las noticias y las informaciones que recibimos diariamente y, en muchos casos, contradictorias. Como hechos son amores y no buenas razones, este artículo tratará de arrojar algo de luz y claridad exponiendo, de forma objetiva, algunas de las informaciones que hemos ido recopilando.

A finales de marzo comenzamos a recibir las primeras noticias del pequeño microestado europeo. Por aquel entonces se hablaba del país más afectado del mundo por coronavirus con unas cifras que “asustaban”. 21 muertos y casi 200 infectados. Visto así diríamos que había una tasa de letalidad del 10% y así nos los hicieron ver desde la OMS cuando salieron a dar la cara e informar que la tasa de mortalidad de la Covid 19 era “10 veces superior” a la de la gripe.

Sin embargo, nueve meses después y, según los datos “oficiales” de la OMS acumulan 2135 “casos confirmados” y 55 muertes. El equivalente a un 2,5% (aproximadamente), muy alejado de lo que nos contaron y, aun más, si hablamos en términos absolutos, en donde la tasa de letalidad se reduciría a un mísero 0,16%. En realidad, la tasa de mortalidad apenas llega a un 0,5% dependiendo de tu edad, de otras características o si tienes alguna patología previa, llegando a reducirse a menos del 0,003%.

Es más que obvio que van jugando, manipulando y retorciendo los datos y las estadísticas según les interese variar la narrativa. Por ejemplo, a finales de febrero la gripe común (1,2%) era más letal que la covid. Sin embargo, hace unos días era tres veces mayor. Nos mintieron antes y nos mienten ahora.

Lo curioso de San Marino, un país que, actualmente, vive en la “normalidad”, es que fue el primero en implantar las redes 5G. Dichas infraestructuras se vienen instalando desde 2018 en todo el mundo. Aquí es donde empezamos a atar cabos ya que, por mucho que se empeñen desde la OMS, desde los gobiernos o desde la prensa en asegurarnos que esta tecnología es segura, lo cierto es que los estudios que hay invitan más al pesimismo que al positivismo.

Prueba de ello es que países como SuizaSerbia lo han prohibido hasta que se compruebe su seguridad. Otros países como EEUU, Francia o Suecia han prohibido a Huawei y ZTE la instalación de sus redes 5G. Incluso el marqués de Galapagar ha prohibido el 5G en sus dominios. Eso sí, el resto de España contará con la mejor red 5G de Europa, como no, de la mano de Huawei, por que en España somos los más listos.

Bartomeu Payeras es un biólogo especializado en microbiología. Investigador de los laboratorios farmacéuticos Hubber con bacterias y virus de la viruela. Fue el creador del Dpto. de Microbiología marina en el Laboratorio Oceanográfico de Palma de Mallorca y estudió la relación entre la covid y el emplazamiento de redes 5G. El especialista en microbiología vincula la tecnología de esas redes de telecomunicaciones con la potenciación de la enfermedad. Afirma que sí existe una causa-efecto, que no es un bulo, sino el resultado de una amplia investigación.

Él es muy claro cuando afirma que su estudio no pretende establecer una causa efecto entre la tecnología 5G y el coronavirus; lo que sí pone sobre la mesa es la relación entre el índice de infectados y dicha red de telecomunicaciones. Es decir, si la proporción de afectados por habitantes es mayor, o no, en los lugares con antenas 5G instaladas.

Payeras considera especialmente significativo e ilustrativo el caso de los microestados, que por ser territorios reducidos, la tecnología 5G puede cubrir todo su extensión. Y efectivamente, cuando profundizó en la península itálica descubrió un caso muy significativo: San Marino. El índice de este minúsculo país era cuatro veces más que Italia y 27 más que Croacia, como habíamos mencionado antes, fue el primer lugar del mundo en implantar la red 5G y, sin embargo en Croacia no existe esta tecnología. Esto le indujo a la siguiente reflexión: Al ser el primer lugar en instalarse la tecnología 5G –Sep de 2.018- su población es la que lleva más tiempo expuesta a la misma.

Alguno fuck cheker te pondrá el ejemplo de Irán, que tiene una gran cantidad de casos y no tienen capacidad 5G y con eso habrán cumplido su noble misión periodística de rebatir un complejo estudio estadístico sin siquiera haberse molestado en leerlo, analizarlo o considerar otras variables, como por ejemplo el polisorbato 80, que no vienen al caso en esta ocasión pero que es digno de mencionar.

En abril, el Dr Emérito de Bioquímica de la Universidad de Washington, D. Martin L. Pall, aseveró con rotundidad que las emisiones 5G estaban estimulando la actual pandemia. Señaló que la causa predominante de muerte relacionada con la epidemia de COVID-19 es la neumonía y asoció, los efectos de la exposición a la radiación 5G, con un papel en el desarrollo de la neumonía y que, por lo tanto, cada uno de estos efectos aumenta sustancialmente el porcentaje de muertes atribuidas a esta epidemia.

“Los estudios realizados hasta la fecha no indican que la exposición ambiental a los campos de RF (radiofrecuencia) aumente el riesgo de cáncer o de cualquier otra enfermedad” afirma la OMS.

Sin embargo, la ONG Ecologistas en Acción emitió un comunicado en el que alertaba de que la implantación del 5G se había llevado a cabo “sin evaluar sus posibles efectos sanitarios y ambientales, a pesar de los contundentes y numerosos llamamientos científicos a aplicar el principio de precaución”.

En el año 2016 se nos avisó que la radiación de radiofrecuencia dañaba a los árboles alrededor de las estaciones base de telefonía móvil. En el 2017, en un aldea de Holanda, el ganado entró en pánico cuando en las proximidades se hacía una prueba con la tecnología 5G. En febrero de 2019, cientos de aves murieron por permanecer cerca de una antena 5G, que se encontraba en las cercanías de un parque de La Haya, cuando se realizaba una prueba para comprobar el alcance de dicha antena.

“Si todos los pájaros sufrieron una insuficiencia cardíaca estando sanos, sin signos de virus, sin infección bacteriana, ni veneno en su sistema, entonces la única explicación razonable es que la nueva tecnología de microondas 5G tiene un gran problema. ¡Afectó los corazones de los pájaros!”, declaró John Kuhles, director de Stop5G.net.

Ahora, nuevos estudios suizos, indican que los insectos son sensibles a las ondas 5G y se ha demostrado que los insectos expuestos a la radiación han experimentado un aumento en la temperatura del cuerpo. Los científicos a cargo dicen que el rango de frecuencia de 6 GHz no representa ningún riesgo para la salud de los insectos, sin embargo, a partir de 10 GHz se observa un aumento de la temperatura en el cuerpo de las personas expuestas.

En mayo del 2019 más de 180 científicos y médicos en casi 40 países adviertieron al mundo sobre los riesgos para la salud del 5G. La respuesta de estos científicos a la “Resolución 1815 del Consejo de Europa” lo explica de manera bastante sucinta:

“Nosotros, los científicos abajo firmantes, recomendamos una moratoria en el despliegue de la quinta generación, 5G, hasta que los peligros potenciales para la salud humana y el medio ambiente hayan sido completamente investigados por científicos independientes de la industria. El 5G aumentará sustancialmente la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF) … y se ha demostrado que es dañino para los seres humanos y el medio ambiente “.

Por su parte, la industria de las telecomunicaciones y sus expertos han acusado a muchos científicos que han investigado los efectos de la radiación de los teléfonos móviles de “generar miedo” por la llegada de la tecnología inalámbrica 5G. Pero lo cierto es que, hay más de 1.000 estudios científicos realizados por investigadores independientes de todo el mundo sobre los efectos biológicos de la radiación de RF y no hay ninguna razón para creer que el 5G sea seguro.

Además, recientemente han sido desclasificados casi 4.000 documentos que revelan que el gobierno de EEUU conocía desde la II Guerra Mundial el impacto de la tecnología inalámbrica en la salud, ya que en investigador de la marina, Zorach Glaser, Ph.D. pasó décadas archivando estos estudios que examinan el vínculo entre ciertos problemas de salud y la exposición a microondas y radiofrecuencias.

El informe del Dr. Glaser, “Bibliografía de fenómenos biológicos notificados (“efectos”) y manifestaciones clínicas atribuidas a las radiaciones de microondas y radiofrecuencia”, se publicó en 1971 y el informe actualizado de 1976 de Glaser incluye 3.700 estudios que confirman las quejas de los soldados.

Aunque David Carpenter, coautor del informe internacional “Bioinitiative” y director del Instituto de Salud y Medio Ambiente de Nueva York (centro colaborador de la OMS) afirmó que “ya es imposible decir que las radiofrecuencias no producen cáncer”, desde la BBC califican el “Bioinitiative” de pseudoinforme y tachan de cuestionables los llamamientos internacionales alegando “falta de rigor” y un interés en el “negocio del miedo” a partir de “datos tergiversados, erróneos y en ningún caso avalados por la evidencia científica”.

Supondremos que el autor de dicho artículo será un experto versado en la materia y que no responderá a un evidente lavado de imagen por parte de las autoridades europeas, más preocupadas en enviar un “mensaje claro y fuerte” sobre los beneficios de la tecnología, ante el creciente movimiento anti-5G, que en garantizar la salud de sus ciudadanos.

“Numerosas publicaciones científicas recientes han demostrado que los campos electromagnéticos afectan a los organismos vivos a niveles muy por debajo de la mayoría de las pautas internacionales y nacionales. Los efectos incluyen un mayor riesgo de cáncer, estrés celular, aumento de radicales libres dañinos, daños genéticos, cambios estructurales y funcionales del sistema reproductivo, déficits de aprendizaje y memoria, trastornos neurológicos e impactos negativos en el bienestar general de los seres humanos. El daño va mucho más allá de la raza humana, ya que existe una creciente evidencia de efectos nocivos ltanto para la vida vegetal como animal ”, dijeron más de 240 científicos en el Llamamiento internacional para científicos de CEM.

En general, la radiación tiene un efecto importante en los seres humanos y los animales: destruye nuestro ADN, ya sea forzando la mutación del ADN o matando grupos específicos de células, todo lo cual conduce al cáncer y por eso hay muchas discusiones convincentes entre científicos que están librando una guerra contra la tecnología no probada. No obstante, tanto a los estados como a la industria le interesa que exista un debate en contra de la comunidad anti-5G y, por supuesto, ocultar cualquier relación asociada a la actual pandemia.

Llegados a este punto podemos intuir que existe un grave conflicto de intereses entre la industria de las telecomunicaciones, los estados nacionales y supranacionales y la salud pública. Por una parte se ha demostrado la relación entre laexposición a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF) agravando los efectos de la Covid y, por el otro lado, están los intereses económicos de la industria y el control socialcomunista que los países quieren implementar para controlar a la población y perpetuarse en el poder.

Y mientras tanto, en julio se nos informaba que el 5G permitirá la identificación facial de miles de personas en tiempo real y, posteriormente, en septiembre, nos confirmaban que el reconocimiento facial se estaba incorporando en España. Es lógico pensar que quieran esconder los efectos adversos que pueda provocar esta tecnología ya que, en última instancia, el 5G es parte de la agenda del Nuevo Orden Mundial para establecer una cuadrícula de comando y control gigante e ineludible, que elimine toda la privacidad, permitiendo a los manipuladores vigilar a cada persona del planeta durante todo el tiempo.

Además, como solución final a esta pandemia, nos proponen e imponen una vacuna deficientemente probada y que asocia unos riesgos y efectos secundarios adversos, ya de por si alarmantes, que pueden verse exponencialmente agravados con la exposición a la radiación electromagnética. Amedrentar a la población de San Marino con chantaje y extorsión afirmando que si no te vacunas contra el covid-19, pagas el tratamiento o que te impidan viajar, acceder a recintos públicos o incluso ir a comprar el pan, puede suponer un riesgo enorme que abocará a la muerte de la población de San Marino y, llegado el momento, la coartada perfecta para una segunda, tercera, cuarta… ola (con) coronavirus.

Si alguna vez hubo un momento para que los activistas den un paso al frente en nombre de la libertad, la verdad, la salud, la privacidad y la soberanía, ahora es el momento.

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