Tal y como suena, el Ejecutivo de la Unión, con Úrsula Von Der Leyen al frente, ha emitido hace unas horas su estrategia para frenar la pandemia en los próximos meses.

Y desde luego, que no tiene desperdicio: se recomienda a los estados prohibir las Misas para las fiestas navideñas.

Como hemos podido conocer por medio de Infovaticana, la Comisión Europea recomendará a sus estados miembros que prohíban todas las Misas cristianas, o que, en caso de permitirlas, sea con un número reducido de asistentes.

El documento de la Comisión Europea en el que se resume el paquete de medidas que recomienda para la lucha contra la epidemia de Covid, Stay Safe Strategy, pide a todos los estados miembros de la UE que prohíban las misas en el periodo navideño, y no solo la Misa del Gallo en Noche Buena.

La justificación está en que los medios digitales facilitan cada vez más el culto sin requerir de la presencia, presencia que, sin embargo, es una Presencial Real en el caso de la Eucaristía católica.

Si no se aplica la prohibición total de las misas, el documento pide al menos a los fieles que “consideren evitar las ceremonias religiosas con grandes concentraciones, reemplazándolas por iniciativas en línea, en la televisión o en la radio”. Si los gobiernos insisten en permitir la celebración de misas con el pueblo, se deben garantizar lugares donde las familias puedan aislarse, separarse de otras personas, y en todo caso se debe prohibir el canto.

Lo más triste de todo es que la iniciativa cuenta con el respaldo mayoritario del episcopado europeo: los obispos ofrecen solamente una reacción tibia o inexistente.

Algo que desde luego, ha sido criticado: la italiana Nuova Bussola Quotidiana califica a este documento de la enésima prueba que el Covid-19 no es una cuestión de salud, sino de libertad religiosa y apunta a prohibir la Misa.

Porque, en un momento histórico en el que lo que predomina es el concepto de ‘derechos y libertades’, lo de la libertad religiosa es bastante arbitrario.

¿Dónde queda la libertad religiosa, o de culto, de los que profesan la fe católica? En 2020, esa libertad, quedará en una pantalla, avalada por los que se llaman humanistas y defensores del bien y la libertad.

Bélgica, a la cabeza en la prohibición de la Misa

A la propuesta se ha adelantado el país que acoge la sede de la Comisión: Bélgica.

Ayer martes, los obispos de este estado instaron al diálogo con el Gobierno después de que éste decretara que las misas públicas permanecerían suspendidas hasta el 15 de enero de 2021.

Tras un decreto ministerial del 29 de noviembre, los aproximadamente 6,5 millones de católicos del país estarán obligados a celebrar la Navidad en casa, sin acceso a los sacramentos.

En un comunicado de prensa del 1 de diciembre, los obispos reconocieron la necesidad de tomar medidas para contrarrestar la pandemia de coronavirus, salvar vidas y aliviar la presión sobre el sistema de salud del país.

En su declaración, los prelados belgas instan a los sacerdotes a mantener las iglesias abiertas para la oración privada durante el mayor tiempo posible en diciembre y enero. El Papa Francisco todavía no se han pronunciado al respecto, pero siendo siervo del globalismo genocida, estará de acuerdo con esta medida.

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