ARTICULO DE VOZIBERICA.COM

Como ya adelantamos en VOZ IBÉRICA, hace dos semanas, el Rey Emérito, Don Juan Carlos, está residiendo en los Emiratos Árabes Unidos (No, no está, ni ha estado nunca en Cascais o Azeitão). Esta información nuestra ha acabado siendo confirmada por la Casa Real española; pero la noticia relevante no termina ahí.

Dijimos entonces que el tema de la ubicación del Rey Emérito no es una simple habladuría, con tonos más o menos voyeristas, para animar los corazones sensibles de los veraneantes – ¡NO! Éste es un asunto que incluye detalles que, no están exentos de geopolítica y seguridad internacional.

Primero, ¿por qué Don Juan Carlos de Borbón eligió Dubai?

Básicamente, por motivos de privacidad y seguridad. Existen relaciones muy saludables entre los servicios de inteligencia de los Emiratos y los servicios de seguridad personal del Rey Emérito, que no se pueden desvincular del Acuerdo de Paz Histórico entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Hay un punto de inflexión en términos de opciones geopolíticas fundamentales que operan en los Emiratos Árabes Unidos, bajo el liderazgo del jeque Muhammed Bin Zayed.

Este factor, unido a las leyes altamente protectoras de la intimidad y la reserva de la vida privada, incluso frente a la libertad de prensa y el papel de los paparazzi en el mencionado país del Golfo Pérsico, pesó de forma decisiva a la hora de decidir por parte del Rey Emérito español y su equipo de seguridad. gente.

Segundo: ¿De veras la intención de Juan Carlos I era la de «huir» de España y del pueblo español, como han informado los medios de comunicación? Nada podría estar más equivocado: al contrario, el Rey Emérito abandonó España para salvaguardar el Reino de España y dando prioridad al interés superior de su pueblo.

El Rey Emérito quiso distanciarse de los criminales de Podemos y sus aliados en el PSOE que están actualmente en el poder. Pablo Iglesias es la mayor amenaza para la seguridad nacional española, al menos, desde la «Transición», desde la recuperación del sistema democrático en España, hasta la actualidad. 

Y no, no nos olvidemos del grupo terrorista ETA: Pablo Iglesias representa la legitimización política e institucional de ETA y de otras asociaciones separatistas, terroristas y criminales. Los aliados y amigos de Pablo Iglesias Turrión tienen vínculos (o los han tenido con ETA), el narcotráfico de los cárteles más peligrosos de América Latina y los terroristas de Hamas, Hezbollah y los ayatolás iraníes.

El comunista Pablo Iglesias es un topo al servicio de los intereses más turbios, oscuros, criminales, violentos y terroristas del planeta. Pablo Iglesias logró meter a ex miembros de ETA en las Cortes Generales de España y ya se ha infiltrado a personas de su confianza en los servicios secretos españoles (CNI), que protegen a los narcotraficantes con vínculos con Maduro.

Así pues, el Rey Emérito salió de España para distanciarse de cualquier estructura de poder controlada por Podemos (y por el PSOE más extremista y fanático, sin principios ni valores y vendido a la extrema izquierda) y poder preparar una respuesta adecuada para la defensa de la integridad territorial del Reino de España y el interés público, y de ese modo restaurar la dignidad institucional.

El Rey Juan Carlos, estadista del más alto nivel, estratega nato y persona de inteligencia superior, sabe que prolongar el tiempo de estancia en el gobierno social-comunista del tándem PSOE-Podemos, de Iglesias y Sánchez, será fatal para España.

 Las consecuencias de tener un criminal en el poder son tan severas que, pueden ser irreversibles.

 Se requiere una acción rápida para denunciar los delitos – y la asociación criminal – cometidos por Pablo Iglesias y sus muchachos.

 Aunque algunos hayan dicho lo contrario, el Rey Emérito Juan Carlos no tiene miedo: tiene la valentía y el coraje suficientes para hacer frente, encarar a Pablo Iglesias, que nadie lo dude. El poder del coletas está a punto de llegar a su fin.

En su viaje, fuera de España, el Rey Emérito y su equipo han recopilado material altamente comprometedor contra Pablo Iglesias y Pedro Sánchez y el padre político de ambos, José Luis Rodríguez Zapatero. Zapatero, como sabemos, es una de los principales agentes de Nicolás Maduro en Europa y se sospecha que también estará a sueldo de los ayatolás iraníes.

Tercero: ¿cuándo volverá a España Don Juan Carlos? 

Regresará a finales de agosto o principios de septiembre, y su intención es participar en la Regata Real, que tendrá lugar – según información en poder de VOZ IBÉRICA – en Valencia.

Y cuando esto suceda, revelará información -reiteramos- que desenmascarará a Podemos; pero no sólo, también al PSOE. Este PSOE hecho a imagen y semejanza de ese sórdido personaje que es Zapatero, ese nefasto individuo también se derrumbará y se llevará por delante a todos sus cómplices.

Entre la información que traerá el Rey Emérito habrá impactantes revelaciones sobre lo que realmente sucedió el 11 de marzo de 2004 en Madrid, cuando los atentados de los trenes de Atocha. Nos referimos al atentado -verdadero golpe de estado- que mató a casi 200 personas, tres días antes de las elecciones parlamentarias, y que, en su momento, formó parte de la serie de atentados yihadistas contra el mundo occidental.

Este ataque no fue perpetrado por al-Qaeda ni por ningún yihadista: el ataque de Madrid, que tuvo lugar el 11 de marzo de 2004, fue perpetrado por un grupo terrorista del interior de España, con el conocimiento, el apoyo (si no a instancias) del PSOE entonces presidido por José Luis Rodríguez Zapatero.

 La muerte de 193 personas fue el precio que el PSOE -y sus simpatizantes en el CNI y en los medios, con énfasis en la periodista Ana Pastor- estuvo dispuesto a pagar para derrocar a José María Aznar -presidente del PP-, entonces presidente del Gobierno de España.

Toda las evidencias muestran que no existió ninguna conexión con un grupo yihadista, y carecía de sentido la historia que fue vendida por Ana Pastor (luego repetida hasta el hartazgo). Nada de lo entonces divulgado es medianamente razonable, nunca existió ninguna evidencia.

De hecho, el Mossad fue el primero en comunicar a los servicios secretos españoles -información comunicada posteriormente al Rey y al Primer Ministro- que el ataque no implicó ninguna intervención yihadista. Con hechos, con pruebas.

 Es por ello que, el entonces presidente del Gobierno de España, José María Aznar inició una investigación sobre los grupos terroristas vascos y sus conexiones. Recordemos que el Gobierno español fue entonces el blanco de una operación de contrainformación, descrédito, disfrute, parodia, todo con un objetivo: crear la ficción de que el Gobierno mintió al pueblo español, ocultando el verdadero origen y autoría del atentado de Madrid. .

Los topos en el CNI al servicio del PSOE y Zapatero intentaron crear un escenario que sustentara la narrativa creada en los medios vinculados a la izquierda. Con la suprema sofisticación de vincular el atentado al apoyo de Aznar a la intervención en Irak.

Esto no lo hicieron los yihadistas: fueron los activistas de extrema izquierda y los topos los que se infiltraron en las estructuras estatales (primero) para así poder manipular y condicionar el resultado de las elecciones democráticas después, tal como luego consiguieron.

Primero, se infiltraron en las estructuras antidemocráticas del estado para elegir quién ocuparía las estructuras democráticas … 193 personas fueron asesinadas, los verdaderos asesinos fueron depuestos y protegidos, para ganar las elecciones. No es casualidad que luego Zapatero se convirtiera en el amigo privilegiado de Hugo Chávez y del régimen del narcotráfico venezolano (los topos que protagonizaron el ataque yihadista luego pasaron a camuflar, a ocultar toda clase de vínculo del PSOE y Podemos con Venezuela …).

Por otro lado, el PSOE de Zapatero contó con la colaboración de los servicios secretos marroquíes de la época, lo cual fue un factor determinante de la caída de José María Aznar. Esto se debe a que Marruecos quería tener el control de parte del archipiélago de Canarias; como el Gobierno español de Aznar no lo permitió y amenazó con tomar represalias, los servicios marroquíes comenzaron a cooperar con Zapatero.

No es casualidad que Zapatero viajara -en uno de sus primeros viajes oficiales como presidente del Gobierno- a Marruecos, iniciando allí una relación privilegiada. El Gobierno de Marruecos colaboró ​​con el CNI para defender su interés nacional. Por cierto, tampoco es una casualidad que, Jorge Sampaio acudiera a las Islas Salvajes unos meses después para así realizar un acto reivindicativo respecto de sus aguas jurisdiccionales, si la memoria no nos traiciona …

Sólo son comparables en ingenuidad aquellos que dicen que la China comunista nunca mataría a su pueblo para derribar a un líder extranjero, o algo parecido … Basta pensar en lo que sucedió en 2004 en Madrid. Solo un pequeño (gran) detalle no se escenificó: 193 personas fueron asesinadas para que Zapatero y el PSOE ganaran las elecciones.

No se imaginan de qué es capaz la izquierda criminal -con la complacencia de parte de la derecha cobarde y acomplejada- …

El Rey emérito, Juan Carlos posee detallada información de todo esto y mucho más.

El Rey Emérito conoce los intereses que están apoyando a Zapatero y Pablo Iglésias.

El Rey Emérito sabe que Pedro Sánchez es un mero títere al servicio de Zapatero.

El Rey Emérito sabe que Pablo Casado es un líder débil, que está dispuesto a cometer el mayor error político del PP: formar Gobierno con el PSOE del clon de Zapatero.

El Rey Emérito sabe que en el Gobierno de España haya un criminal de nombre Pablo Iglesias que gobierna, que está infiltrando a sus amigos en lugares clave de la Administración Pública.

El Rey Emérito sabe que España no puede esperar más.

El Rey Emérito sabe que el trato criminal que está recibiendo por parte del gobierno español tiene que terminar. Cuando Don Juan Carlos los desenmascare, la coalición PSOE-Podemos se derrumbará.

El Rey Emérito sabe que Pablo Iglesias solo puede tener un destino: la cárcel.

El Don Juan Carlos sigue siendo el político más talentoso, patriota y serio de España. Esperen a septiembre y lo acabarán comprobando…

El Rey Juan Carlos vuelve a España para destruir a Zapatero y Pablo Iglesias

Así como en Colombia la izquierda movió el aparato de poder para perseguir a Álvaro Uribe -el enemigo de la guerrilla narcoterrorista FARC-, en España, la extrema izquierda de Pablito Iglesias y la organización criminal, mafiosa de Zapatero están maniobrando, infiltrando y haciendo uso de sus “topos” en los servicios de seguridad y vigilancia, de “inteligencia” para desacreditar, para deshonrar, acabar con el prestigio de quien es el único obstáculo en su intento de destruir el Reino de España: Don Juan Carlos I de Borbón.

Está muy cerca el día del regreso del Rey, de Don Juan Carlos a España. Las expectativas de los patriotas españoles, de los españoles decentes, orgullosos de sus señas de identidad, de su forma de vida, de su tradición, de sus símbolos, y partidarios de que España esté organizada en forma de Monarquía Parlamentaria, la mayoría del pueblo español, tanto de derecha como de izquierda del espectro político; hacen aumentar al mismo tiempo- en términos equivalentes, la preocupación de la extrema izquierda chavista y rehén de los ayatolás iraníes, léase PSOE y Podemos, léase los indecentes Zapatero, Sánchez e Iglesias y sus secuaces y correligionarios.

Pablito Iglesias, ese individuo que, no se sabe bien si cree ser la reencarnación de Stalin o de Mussolini, o ambos personajes al mismo tiempo, acabará cayendo dentro de un ratito. Su destino es evidentísimo, e inevitable.

 Es voluntad declarada del Rey Emérito, del excelente estadista Don Juan Carlos estar presente en la inauguración de la próxima Regata de Valencia. Como ya hemos contado en VOZ IBÉRICA, y volvemos a reiterar. Rey Emérito regresará con abundante y exhaustiva información sobre el verdadero origen y autoría del atentado terrorista del 11 de marzo de 2004 en Madrid, el atentado a los trenes de Atocha que acabó con la vida de alrededor de 200 españoles, así como de la operación para hacer desaparecer las pruebas que incriminan al PSOE de Zapatero. En estos momentos, hay que ser muy ingenuo para pensar que, aquel brutal atentado no tenía claros propósitos políticos. Aquella acción criminal fue un golpe de estado.

Esta información, cualificada, creíble, que vendrá abalada por la “autorictas” propia del Rey Emérito (autorictas que se le supone, por ser quien es, y haber ostentado la jefatura del estado durante cuatro décadas, con una legitimación socialmente reconocida, debido a su buen hacer, a sus saberes y sobre todo a una indiscutible capacidad moral…) , no debería sorprender ni dejar perplejo a nadie: ya hay constancia de todo ello, en «literatura» diversa acerca de seguridad nacional y antiterrorismo, y ha sido objeto de la atención de los periodistas españoles más respetados, reputados y honestos. Por poner un ejemplo, el muy competente periodista español Luis del Pino lo ha expuesto durante los últimos años, motivo por el cual ha acabado sufriendo sucesivos intentos de silenciamiento y de linchamiento público por parte de la izquierda (y también por parte de la derecha cobarde y acomplejada que, acabó rindiéndose a la izquierda radical, como el PP de Pablo Casado y el partido “Ciudadanos”).

Luis del Pino, con datos y fuentes muy creíbles, ha denunciado reiteradamente, hasta el hartazgo, las inconsistencias en la conexión del ataque de Madrid con el yihadismo global, en ese momento, liderado por Al-Qaeda. La “historia oficial” tiene pies de barro, incluso teniendo en cuenta la forma en que actuó la organización que lideraba el deplorable Osama Bin-Laden. Y parece unánime – incluso entre los trovadores y aduladores, divulgadores de la “historia oficial” – que hubo evidencias e información de los servicios de inteligencia extranjeros que desaparecieron, con la complicidad de ciertos periodistas (una de los cuales ya nombramos en nuestra anterior narración) que propagaron noticias y mantuvieron un discurso que, en ese momento, nadie podría corroborar con evidencia de clase alguna.

Evidentemente, se recurrió a las clásicas maniobras, para intoxicar a la opinión pública, se recurrió a inventar el discurso que más le convenía a los grupos de presión, a los poderes “fácticos”, a las organizaciones que entonces pretendían hacerse con el poder: el PSOE de Zapatero y la red de intereses y conexiones estadounidenses de Hugo Chávez con Venezuela.

Como nos ha informado un experimentado y reconocido operativo de Inteligencia español, el CNI (Centro Nacional de Inteligencia), -que se dedicó con profesionalismo y un alto compromiso a la defensa de la integralidad del Reino, la libertad y la democracia-, la infiltración de elementos de la izquierda radical e indecente (los calificativos son nuestros) en el CNI en el momento previo al atentado de 2004 y su constante desestabilización del trabajo de la Agencia de Inteligencia española en los años posteriores demuestra que la toma del poder por la izquierda que pretende destruir el Reino en España, fue un porquestado maquiavélicamente, con premeditación, alevosía y no exento de crueldad.

Nuestro informador acostumbrado a analizar las líneas (visibles, invisibles e … incluso las borradas de los libros oficiales) de la política europea, sudamericana y de Oriente Medio, va mucho más allá: el ataque a la Monarquía española orquestado por Pablo Iglesias, Zapatero, PSOE, Podemos y demás organizaciones criminales, están íntimamente relacionado con los recientes acontecimientos políticos en Colombia.

De hecho, en Colombia, el ex presidente Álvaro Uribe, quien más luchó contra el grupo terrorista de las FARC y se opuso con vehemencia al infame Acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y los terroristas de las FARC, propuesto por el presidente colombiano, José Manuel Santos, ¡Será casualidad! también está siendo objeto de investigaciones criminales… sencillamente porque hay demasiada gente interesada en hacer desaparecer a testigos incómodos…

El sistema judicial –en este caso colombiano- está siendo manipulado por la izquierda radical para promover la venganza contra los opositores políticos; su objetivo es desterrar de la memoria, ocultar en el baúl de los recuerdos  del pueblo colombiano que, no hace demasiado tiempo se produjo un acto de traición, una infame rendición ante el terrorismo asesino de la guerrilla, integrada por socialistas y comunistas colombianos.

¿Quiénes son ahora los protectores y cómplices de las FARC? Tiempo atrás lo fue Hugo Chávez que jugó un papel decisivo en la supervivencia y «mantenimiento de las operaciones» (usemos esta expresión, aunque es demasiado eufemística para tamaños asesinos) de las FARC. Está sobradamente demostrado que Hugo Chávez y el régimen chavista-bolivariano financiaron a las FARC. En la actualidad, las FARC funcionan como una fuerza paramilitar al servicio del régimen cubano y del régimen narcoterrorista venezolano de Nicolás Maduro. 

El actual presidente de Colombia, Iván Duque Márquez, se opuso vehementemente a cualquier negociación-transacción con los terroristas de las FARC y ganó las elecciones derrotando al presidente Manuel Santos, quien había propuesto el Acuerdo de “paz”.

El actual presidente colombiano fue asesorado y apoyado públicamente por el presidente Álvaro Uribe, el más firme opositor de Maduro en Colombia. Suponemos que no hace falta decir que Uribe fue detenido luego de una demanda presentada por la izquierda colombiana a sueldo de Maduro.

Todo esto nos permite poder afirmar, como dice nuestro informante, que hay un paralelismo entre lo que está sucediendo en Colombia y lo que está ocurriendo en España.

 Así como en Colombia la izquierda movió el aparato de poder para perseguir a Álvaro Uribe -enemigo de las FARC- en España, la extrema izquierda de Pablo Iglesias y la extrema izquierda indecente de Zapatero están maniobrando  a través de sus topos en los servicios de seguridad y de inteligencia nacionales, para desacreditar, deshonrar, atacar al honor de quien es el único obstáculo en su intento de destruir el Reino de España: Don Juan Carlos I. Sin duda alguna el monarca y estadista más querido por los españoles, ya sean de izquierda (de los pocos españoles decentes que aún quedan en el PSOE), o sean de derecha.

Porque, no podemos olvidad que existen patriotas tanto en la la izquierda como en la derecha, en ambos lados hay gente que ama España, gente suficientemente informada para reconocer el papel protagonista, la enorme importancia del Rey Juan Carlos I en la historia reciente de España.

Al intentar destruir al Rey Juan Carlos I,  Pablo Iglesias, Zapatero y Sánchez intentan matar a la Monarquía, y obviamente dar el paso decisivo hacia un sistema republicano, que significaría el fin de la integridad territorial y de la soberanía política del Reino de España, y por supuesto, la destrucción del régimen de democracia parlamentaria y el estado de derecho.

Es obligatorio destacar el extraordinario trabajo de la gran mayoría de los agentes de la CNI que, recordemos, fue la agencia de inteligencia de mayor reputación en los años 90; curiosamente, el ataque del 11 de marzo de 2004 le quitó parte del prestigio de la CNI internacionalmente.

No obstante hay que reiterar que, la mayoría de los profesionales que trabajan para el CNI son patriotas y luchadores incansables en la defensa de España. Defender el interés público y los intereses vitales de España, la democracia, la libertad. Y si los hombres de Zapatero, Iglesias y Maduro aún no han conseguido demasiado daño en la presente década, es debido a la enorme capacidad, quizás sin parangón en Europa continental, de la mayoría de los hombres y mujeres del CNI.

Hombres y mujeres que están al servicio de España – y no al servicio de los intereses de Maduro, Zapatero e Iglesias.

CNI que sirvió siempre al Rey Juan Carlos con enorme dedicación, competencia, lealtad y patriotismo, que sabe que el Rey Emérito es un estadista único, no dejará, en esta difícil situación, una vez más, de responder a este desafío histórico. La CNI no se dejará condicionar, ni amedrentar, en su tarea de servir a España, frente a los  turbios intereses de Iglesias, Maduro y Zapatero.

 Los agentes de la CNI merecen los mayores elogios de las principales agencias internacionales, como el Mossad y la CIA, y demostrarán, una vez más que, tales elogios no son inmerecidos. Demostrarán que forman parte de una agencia de inteligencia distinguida en Europa continental y un ejemplo para sus homólogos internacionales.

Una vez más, el fantástico trabajo del CNI estará al lado de la Monarquía española y contra los ataques a la Casa Real española, es decir, junto al pueblo español y los superiores intereses de España.

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