Todo comienza en el año 2014, cuando el para entonces presidente Barack Obama destituye de manera sorpresiva e intempestiva a su Director de Defensa e Inteligencia Nacional (Michael Flynn) quien ejercía el cargo desde el 2012, forzando incluso su retiro militar. Aunque al momento de su destitución, Michael Flynn no promueve ninguna controversia mayor por lo sucedido, con el tiempo manifiesta que su destitución se debía a que no estuvo de acuerdo con prácticas irregulares dentro de la agencia, prácticas que no estaba dispuesto a acatar.

Poco tiempo después de su destitución, Michael Flynn contacta al equipo de campaña del entonces pre-candidato presidencial Donald Trump y les informa que todos ellos, por ordenes directas de Obama, están siendo espiados por las principales agencias del gobierno. Esto hace que el equipo de campaña de Trump decida cambiar por completo sus ubicaciones, estrategias y parte del personal, teniendo que reestructurar casi toda la campaña y formas de trabajo, pero deciden manejar esa información en secreto y mantener a Flynn como un aliado. La alerta que dio Flynn al equipo de Trump produce efectos positivos y debido a ello, se toman las medidas necesarias para frenar el espionaje y enfrentar toda la campaña de descrédito que ya había en el aire contra Trump y su candidatura, promovida en secreto por estas agencias.

Usando esta información, el equipo de campaña de Trump logra superar y esquivar cientos de ataques orquestados durante toda la campaña, y finalmente Donald Trump se convierte en el 45° Presidente de los Estados Unidos de América, ganándole a Hillary Clinton con amplia diferencia. Una de las primeras decisiones de Trump al asumir la presidencia es nombrar a Michael Flynn como Consejero de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, en evidente reconocimiento a su colaboración, que permitió bloquear en gran medida el espionaje ordenado por Obama.

Esto sin duda alguna fue un golpe muy fuerte para Obama, quien finalmente pudo atar cabos y darse cuenta del por qué aparentemente Trump siempre iba un paso adelante durante toda la campaña electoral, era obvio: Flynn lo había alertado. Obama pensó que eso no podía quedar así y junto al partido demócrata y otras agencias de gobierno en las cuales aún mantenía cierto poder, comenzó una campaña de desprestigio directamente contra ¿adivinen quién? Si, el mismísimo Michael Flynn.

Acusaron a Flynn de cooperar con el gobierno de Rusia para espiar a miembros del partido demócrata e intervenir asi las elecciones presidenciales y lograr que Trump ganara, asegurando además que todo fue orquestado y ordenado por Trump. Esta campaña de desprestigio que fue impulsada por el partido demócrata y apoyada en un principio por la CIA, el FBI y el mismísimo Congreso de los Estados Unidos, ocasionó que Flynn fuese destituido y puesto a la orden de la justicia mientras se comprobaba o no su culpabilidad.

A consecuencia de estas acciones del partido demócrata bajo la dirección de Obama, no sólo fue destituido Michael Flynn, sino que ademas Donald Trump tuvo que atravesar un proceso de impeachment político sin precedentes en ese país, que se dio básicamente sin ninguna prueba. Sin embargo y luego de 4 años de procesos legales en su contra (que duraron casi todo el periodo presidencial), fueron finalmente absueltos de todos los cargos, Trump el 05 de febrero de este año y Flynn más recientemente, el pasado 07 de mayo, ambos fueron declarados inocentes.

Termina así ese tedioso proceso legal y político en contra de Trump y de Flynn, sin que se haya demostrado ningún delito, sin que se haya presentado ninguna prueba determinante, sin penas, ni sanciones, por fin todo terminó… o eso pensaban algunos. Michael Flynn declara que toda esa campaña de mentiras y desprestigio en su contra no quedará impune, que va a informar a las autoridades sobre todo lo que sabe de la administración Obama, que ocasionó su destitución de la Agencia de Defensa e Inteligencia Nacional.

Ayer fue un GRAN día para la justicia en los Estados Unidos. Felicitaciones al general Flynn y a muchos otros. ¡Creo que hay MUCHO más por venir! ¡Los policías sucios y los políticos corruptos no van bien juntos!- Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 8 de mayo de 2020

Aquí es donde nace el #Obamagate que desde hace 5 días está en la opinión pública y cada vez crece más por la contundencia de las declaraciones y las pruebas aportadas por Flynn que colocan a Obama y todo su entorno en una situación extremadamente comprometedora. Michael Flynn formalmente informó a las autoridades de los Estados Unidos que en el año 2016 Barack Obama ordenó a la CIA, FBI, NSA y a la DIA (esta última de la cual el era director) que espiaran a Donald Trump y todo su entorno para usar información comprometedora en su contra. Informó que su destitución como Director de la DIA ocurrió después de que enfrentara a Obama y le aclarara que, bajo su dirección, esa agencia no acataria ordenes de espionaje por ser inconstitucional e ilegal, motivo por el cual lo destituyen y le dan retiro militar obligatorio.

Informó que del espionaje sabía Hillary Clinton, quien incluso usaba la información recibida a favor de su campaña electoral, porque todas las acciones de las agencias del gobierno tenían como único fin beneficiar a esta en las elecciones presidenciales contra Trump. Informó que, en violación de la constitución y todos los códigos de ética de los Estados Unidos, el ex-presidente Obama se veía en secreto con el director del FBI, James Comey, en reuniones no supervisadas donde discutían y decidían el curso de los expedientes abiertos a Trump. Recordemos que, en el año 2016 cuando Trump “insinuó” que le tenían una cacería de brujas, Obama hizo una rueda de prensa para declarar lo siguiente: “No hablo con fiscales, ni con el FBI sobre investigaciones pendientes, tenemos normas estrictas y siempre las hemos cumplido”. Flynn además informó, que este espionaje no solo fue ordenado contra Trump, sino tambien, aunque en menor medida, contra personas del mismo partido demócrata para provocar su abandono de la contienda presidencial y lograr que la candidata finalmente fuese Hillary Clinton.

Por todo esto, el sistema de justicia está en camino de iniciar las investigaciones pertinentes que podrían llevar a Barack Obama, Hillary Clinton y a todos sus colaboradores tras las rejas por asociación para delinquir, fraude procesal y corrupción. El #Obamagate apenas empieza.

Los medios censuran Obamagate

Sorprende muchísimo darse cuenta que sólo unas horas después de hacerse público el escándalo, el hashtag #Obamagate alcanzó más de 2.300.000 tweets, sin embargo la tendencia fue borrada de un momento a otro por Twitter, desapareciendo/bloqueando el hashtag de los trending tópics. Los medios de comunicación se hacen los desentendidos y en internet se bloquean las tendencias en torno a este tema, pero Trump parece estar dispuesto a mantener el asunto en la opinión pública hasta que el caso siga su debido curso legal y reciba la atención que merece.

 El dueño de twitter  Jack Dorsey es un demócrata y abiertamente contrario de Trump. Ha donado miles de millones de euros a las causas globalistas y su red social tiene un claro sesgo ideológico a la izquierda.  Twitter ha sido el que más acusaciones ha recibido por tratar a los usuarios de forma distinta dependiendo de su ideología, en especial durante los últimos meses.

Al poco de comenzar el año, una serie de vídeos grabados con cámara oculta mostraron que sus empleados reconocían que Twitter practicaba el llamado shadow banning o censura silenciosa. “La idea de una censura silenciosa es quete permite expulsar a alguien sin que sepa que le has echado, porque puede seguir escribiendo pero nadie ve lo que escribe. Simplemente se creen que nadie interactúa con ellos, cuando en realidad nadie les está viendo”, afirmaba un antiguo programador de la empresa. Otros empleados reconocían que esa práctica se dirigía fundamentalmente hacia tuiteros de derechas, tanto si la revisión se hacía manualmente como si se encargaba de ello un algoritmo.

Pero quizá el mayor golpe a la credibilidad de Twitter como un foro neutral fue la revelación de Vice –publicación nada sospechosa de simpatías derechistas– de que la red social había hecho desaparecer a un buen número de políticos republicanos de su buscador, sin que la medida afectara a ningún demócrata. Tras la publicación de la noticia Twitter reaccionó corrigiendo el problema y lanzando un comunicado en el que negaba practicar la censura silenciosa, pero reconocía que en ocasiones impedía que los mensajes de algunos tuiteros se vieran fuera de su perfil, que es exactamente lo que numerosos activistas y opinadores denunciaban como shadow banning.

Por otro lado los medios de comunicación han creado una realidad alternativa, pero torres más altas han caído. Cada día la gente está más despierta y entiende como realmente funciona esta red de corrupción que está cayendo. Cada día las élites globalistas se ven más acorraladas y tienen que recurrir a la máxima manipulación para que la gente no piense por si misma.

Esto es debido a que los tentáculos del Deep State se mueven hasta límites insospechados. Como bien se detalla en el artículo de la Operación Mockingbird el estado profundo ha infilitrado a muchos de sus miembros dentro de cargos de poder en los medios de comunicación de masas en EEUU. Esta peligrosa secta es experta en infiltrarse en todo tipo de estructuras de poder, pero poco a poco están siendo expulsados del sistema. Todo el odio y la manipulación que vemos en los medios de comunicación estos días se debe a que están intentando mantener a la gente desinformada y perdida para que no se enteren de lo que realmente está pasando.

¿Obamagate y Pizzagate podrían estar relacionados?

En marzo de 2016, la cuenta de correo electrónico personal de John Podestagerente de campaña de Hillary Clinton, fue pirateada en un ataque de phishingWikiLeaks publicó sus correos electrónicos en noviembre de 2016. Los defensores de la teoría conspirativa Pizzagate afirmaron que los correos electrónicos contenían mensajes codificados que conectaban a varios restaurantes estadounidenses y funcionarios de alto rango del Partido Demócrata con una red de tráfico de personas y abuso sexual infantil

Estos hechos se hicieron evidentes con la detención de Jeffrey Epstein, sistemáticamente silenciada por los grandes medios comunicación. Como si no hubiese pasado nunca. Uno de los mayores escándalos de la historia de EEUU en el que están involucrados famosos, políticos, gente de la realeza. Silencio total.

Este sistema corrupto esconde cosas horribles que deben ser rebeladas al mundo. Los Podesta, Abramovic, Alefantis, Los Vanderbilt, Obama, celebridades y gente poderosa vinculados a los Clinton. Y ellos a su vez vinculados con su amigo Jeffrey Epstein y la “Isla de la pedofilia”. Aquí es donde toda “teoría” se vuelve realidad.

Según se informa el gobierno de Obama separaba a los niños inmigrantes de sus papás, y los entregaban a los traficantes. El 70% de inmigrantes acompañados por menores, no tenían parentesco, solo iban a dejarlos y se regresaban. Por otro lado Jimmy Comet, un eje central del caso Pizzagate y amigo de Barack Obama subió esta foto a Instagram. Algo que a primera vista puede parecer inocente, si entendemos la trama que hay detrás se torna muy oscuro.

Barack Obama condenado a muerte

Si todo se demuestra, los últimos días de vida de Barack Obama van a ser muy tristes. Una persona que estuvo en lo más alto y que podría haber intentado luchar contra estas redes de corrupción. Prefirió unirse a los enemigos de la humanidad y seguir promoviendo guerras para enriquecer los bolsillos de la élite satánica. Seguramente sea recordado como uno de los mayores enemigos de la humanidad a partir de ahora, junto a los nombres de otros grandes asesinos como Hitler o Osama Bin Laden.

Barack Obama puede pasarlo muy mal, ya que habría cometido una cantidad de delitos innumerable, todos ellos con penas de prisión y e incluso pena capital. Unos pocos ejemplos de estos delitos por los que se puede ser condenado a muerte en los Estados Unidos son los siguientes: Delitos contra los derechos civiles con resultado de muerte, espionaje, genocidio, asesinato en relación con la violación o abusos a niños, asesinato relacionado con la explotación sexual de menores. La lista es interminable.

Si todos estos hechos resultan ser reales estaríamos hablando del mayor caso de corrupción de la historia. Descubrir que psicópatas asesinos han manejado el país durante décadas podría ser algo traumático para la sociedad estadounidense. Desde esta web pedimos que se siga investigando el caso y en caso de resultar cierto todo esto que se haga justicia.

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